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Stand

El otro día mi amigo y buen músico, el señor S. mencionó la palabra inglesa "Stand", en referencia a lo que uno está dispuesto a defender: un punto de vista, una posición, una actitud ante la vida. Pero también el concepto de Stand como algo que nos define, que realmente expresa algo de nosotros.

Y recordé otras palabras, parecidas...

"¿Sabes lo que realmente odiaba Jesús? A los tibios. A los que no son ni buenos, ni malos, ni justos, ni injustos, ni pecadores, ni santos... Los tibios son lo peor, porque no son confiables..."

Esto me lo dijo una de mis mejores amigas una chica de profundos valores católicos y realmente me sorprendió. ¿En verdad Jesús prefería a un pecador que a alguien tibio?

Hay demasiada tibieza. Demasiada indefinición. Muchos prefieren (¿preferimos?) navegar con bandera neutral por la vida, sin realmente declararse apasionados por algo, por alguien, por nada...

Creo que así es este blog en muchos sentidos: tibio.

Pero es porque la autora de este blog odia las confrontaciones.

Y si, sé que tengo algunos gustos culposos y contradicciones elementales. Sé que en mi afán de escribir a diario me afirmo y niego constantemente...

Pero hoy quisiera establecer algunas declaraciones políticamente discutibles, sólo por variar.

1. Soy carnívora. No voy a dejar de ser carnívora. Me gustan demasiado los tacos al pastor o de suadero para cambiarlos por tacos de soya (y si los he probado).

2. Me gustan las corridas de toros. Y las veces que he ido a la plaza he admirado todo el espectáculo.

3. Mis simpatías siempre estarán por las ideas de izquierda, no me veo militando en el PAN, ni simpatizando siquiera con ellos.

4. No creo necesario defender el movimiento homosexual a priori. De igual forma que no veo motivo o razón para armar marchas para defender el sadomasoquismo, la preferencia por el onanismo o cualquier otra práctica sexual. Para mi este tipo de elecciones pertenecen al ámbito de lo privado y la respeto, sin que por ello vaya a ponerme una cinta de los colores del arcoiris.

5. Mi posición respecto al dinero es y será conservadora. No me gusta prestar dinero, pedir prestado, usar crédito y, si me apuran, tampoco me gusta mucho gastar.

6. Me encantan los escritores misóginos y miro con simpatía y hasta con aprobación muchas frases que critican el eterno femenino.

7. Las personas que critican un género musical sin escucharlo me parecen odiosas, sin importar si critican el reguetton, el jazz o la bachata. Creo que toda la música tiene un lugar en el espacio y están más cerca de la sincronía con el universo que cualquier otra forma de lenguaje humano.

8. Estoy a favor del aborto y tengo razones muy personales para ello.

9. Respeto todas las religiones, pero me molesta que quieran adoctrinarme en cualquiera de ellas. Estoy dispuesta a escuchar historias de cualquier dios siempre que sea por un tema de cultura general.

10. Puedo empezar cualquier libro, pero si no me atrapa lo dejo, por más multipremiado o recomendado que esté.

Como pilón: le voy a los Pumas de la UNAM

¿Y ustedes? ¿Desde dónde escriben? ¿Tienen una posición?

D.

Cuando al punto final de los finales...

...ya no le quedan dos puntos suspensivos.

Los puntos suspensivos son de mis signos ortográficos favoritos. Quizá sólo rivalizan con lo signos de interrogación, que me gustan porque son curvos y se me hacen sensuales.

Claro, resulta molesta esa gente que todo lo termina con una pregunta...

Pero los puntos suspensivos dejan todo en una ambigüedad deliciosa.

Ayer, mientras intentaba limpiar mi disco duro, me di cuenta de que muchos de mis cuentos o textos tienen muchos puntos suspensivos.

Algunos porque, efectivamente, los dejé inconclusos.

Otros como un vicio, casi podría decir que es un mal hábito, de no querer terminar las ideas.

No retaré al lector a la ociosa tarea de contar mis puntos suspensivos, pero debo decir que son muchos.

A veces quisiera ponerle puntos finales a las cosas, para que no se quedaran como papalotes en una playa vacía.

Una idea colorida flotando en el viento, sin que se sepa si aterriza o se guarda o va volando hasta el mar de la china, donde se encuentra con un dragón de papel.

Este año espero ponerle punto final a muchos de mis relatos.

Pero aseguro, les juro, en verdad son ustedes testigos... seguiré amando los puntos suspensivos.

D.

La hora del parque

El año pasado me propuse ir diariamente a caminar al parque. Llegaron dos señoritas de la Secretaría de Salud a hacer una toma de signos vit...