Venció el plazo que tienen las empresas para conceder el aguinaldo, así que no lo nieguen...
Ya tienen varo suficiente como para cumplirme mis bizarros caprichos.
Afortunadamente, como ando excesivamente generosa (¿será el espíritu de las fiestas?) no les pediré un Mustang, ni nada de lo que me merezco... Sino cosas sencillas, como las que de verdad pueden darme... la felicidad.
- Llévenme al cine, por favor, por favor! Hace mucho que no voy al cine.
- No me lleven al cine, pero comprenme palomitas.
- Invitenme a un café y pagen (si, que espléndidos se verían) también la propina.
- Traiganme un llavero de sus vacaciones (ustedes que si van a tener vacaciones)
- Denme un disco de música que nunca haya escuchado (siempre es bueno escuchar cosas nuevas)
Ay, bueno, ya... denme cualquier cosa...
Me gustan los regalos, lo admito, soy materialista... Ay, ya, no me miren feo!
D.

5 comentarios:
Jaajajajá. Qué modesta eres.
Mmm... Yo tengo boletos pal cine, cortesía de telcel. Nomás que tendrías que venir a irapuato para hacerlos válidos.
Tú podrás ser materialista, pero yo codo, jaja
Pos hasta que te dejes ver mujer!
Mar:
Siiii!
Vamos a ver Encantada. Quiero finales felices.
John Bauer: Lo sospechaba.
Yare: Yo me hago la interesante...
D.
A mí también me gustan los regalos ¿a quién no?
Sólo quisiera que dar regalos en Navidad no fuera un formulismo.
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