22 enero, 2020

Tequila con limón

Mientras el mundo mira el avance de un nuevo virus asiático, mi garganta duele un poco.

- Tomate un par de tequilas- Me recomendó una voz de ultramar.

Hice caso y tengo dos limones, un plato con sal y un caballito de tequila que, oh ironía, dice "Barcelona".

Pensaba en la persona que me recomendó el tequila y creo que mi relación con el tequila ha sido dispar.

Alguna vez Ladahir me invitó a tomarme un Cazadores y esa noche fue demasiado larga.

Esta vez me he tomado esta botella de tequila con calma, la abrí con un par de amigos hace varios meses y sigue sin terminarse.

Ahora no cierro los bares, ni hago tantos excesos.

Después de un par de Tequilas veremos que es lo que pasa...

Si no se me quita, se me olvida.

Ya voy llegando (apenas) a la parte del olvido.

Me sobra un querer y me falta (tomarme) seis tequilas.

Luego recuerdo que mañana es jueves.

D.

08 enero, 2020

La tórtola en el rayo de sol

Desede la ventana de mi cuarto se ve un árbol de jacaranda; una tórtola está tomando el sol de enero, que apenas calienta, pero que puede ser un aliciente para seguir adelante con el día.

Había esperado el día lunes con ansia, porque llevaba tiempo ahorrando y ese día se vencía el plazo de mi inversión, por desgracia la inversión fue fallida y más que ganar, perdí dinero... así que el entusiasmo que precedía a mi miércoles se vio un poco empañado.

A veces necesitamos ese empujón extra para salir de la cama: la esperanza de ver a alguien, el deseo de comer algo delicioso que dejamos guardado para hoy, la ilusión de que el día de hoy será mejor.

En general todos los inicios de años están llenos de expectativas: somos una tórtola en el rayo de sol esperando que todo mejore, aunque aún estamos en el inicio del invierno y probablemente las cosas se pongan peor antes de mejorar.

Aún así se ve verde y morado desde la ventana: el cielo azul nos cuenta de un día sin lluvia, los autos circulan de manera fluída por el circuito más cercano sin asomo de claxonazos, lo que anticipa que no hay atascos porque muchos niños no han vuelto ni siquiera a la escuela.

J. inicia hoy un nuevo trabajo y me da gusto saber que ganará más y (espero) le irá mejor.

Hay mezcal en la despensa, aunque solo cuando viene R. me doy valor de desayunar eso.

Soy también yo, la tórtola en el rayo del sol; esperando que el clima mejore, para alzar el vuelo.

D.

05 enero, 2020

Propósitos 2020

Pues estamos en la puerta de entrada de 2020, siento como si cruzara un umbral lleno de oscuridad, pero allá adelante hay un camino luminoso, que aún no puedo ver, pero que presiento.

Y es que, como diría el ausente A: el futuro es brillante.

No sé de donde me saco tanto optimismo, pero la verdad me siento optimista, contra cualquier pronóstico.

Mañana regreso a la oficina después de lo que considero "largas y merecidas vacaciones" (nos desaparecimos más de dos semanas de allí.

Los retos del día de mañana no los estoy enfrentando hoy, pero sé que existen. Mientras les cuento cual es el plan a grandes rasgos.

1. Inglés: desde hace mucho sé que debo regresar a estudiar inglés, pero me hice un poco pato porque tenía planeado ir a Francia y como ya se me hizo, pues ahora debo volver a la lengua de Shakespeare. A ver como me va, porque aunque lo uso para cosas del trabajo estoy muy apartada de la academia y casi he olvidado todas mis lecciones de gramática. Hablo como cholo sin ley, ese.

2. Computación: Sí, como de escuela de los 90´s, que perro oso, pero debo retomar mis estudios de informática, especialmente los que están relacionadas con mi rama laboral. No sé si me decida por el autoempleo, porque es un lío lidiar con clientes, pero me sirve mucho tener bases técnicas y no debo descuidarlas.

3. Leer más: el año pasado de plano no leí libros, me la pasé con artículos y redes sociales, de verdad extraño un buen libro y creo que mi alma estará más feliz si vuelvo a retomar el hábito de la lectura.

4. Escribir: Que propósito tan básico y a la vez tan vago. Diariamente escribo cerca de cinco mil caracteres, por trabajo, pero a esos vamos a sumarle un par más por acá, para ir desentrañando la maraña que traigo en el cerebro. El año pasado, igual, casi no escribí, es como estar despeinado todo el año y dejar que el cabello se haga rastas. Veamos que se concluye a final de año.

5. Yoga Mat. No sé si regresaré a practicar yoga o usaré diversas rutinas, pero si debo incorporar más ejercicio a mi dia a día; tras llevar el conteo de calorías a final de año vi que no como demasiado, pero si debo hacer más ejercicio.

6. Ahorro: este año será clave, de verdad siento que van a pasar cambios importantes en mi vida y como este es un mundo material, necesito moderar mis gastos y enfocarme en ahorrar, así que por el momento nada de gastos superficiales.

Veamos que pasa. :)

D.

27 diciembre, 2019

Recuento 2019

¡Si logré usar más los signos de apertura y cierre en interrogación y exclamación! (Diría al final de año)

Pues la vida simple se me ha complicado un poco, pero allí voy.

Veamos que pasó.

1. Logré quedarme en la misma casa, sin comprar más muebles, ni hacer tanto desgarriate. A final de año ahorré a fuerza porque mi jefe nos atrasó los pagos y nos debe varias quincenas, así que mis finanzas lucen bastante "saludables" y con faja.

2. Sigo sin tomar dos litros al día, aunque en verano casi cumplí la meta.

3. Hice como tres sesiones de yoga; culpo a que mi nuevo sistema operativo no soporta la app que tenía antes, que era una maravilla.

4. Me fui de vacaciones a París, que fue una semana muy bonita, con mucho museo y paseo, pero ¡es tan corto el paseo y tan largo el vuelo trasatlántico!

5. Tomé un curso de Domestika y sigo con la suscripción a Platzi. Los cursos del Claustro me hacen ojitos, pero me tienen en horario muy complicado para ir a taller y tomar taller.

6. Mis redes sociales, especialmente LinkedIn, crecieron favorablemente. Ya ando trazando el plan para el año que viene.

15 julio, 2019

The Fitness life

No sé en que año llegó a mi la certeza de que no era fitness.

Quizá en la primaria, cuando por mi torpeza nunca me elgían para los juegos en equipo.

O a lo mejor en la secundaria, cuando buscaba formas de escapar de la clase de educación física.

O en la prepa, cuando quedé penúltima en el reto de darle 14 vueltas a las canchas de básquetbol.

Pero cuando vi el lema de los Pingüinos de la pelìcula "Madagascar" "Gorditos y bonitos" supe que había encontrado a mi tribu.

No tengo madera para seguir la cultura Fitness, pero por unas y otras algunas veces he intentado practicar actividades físicas de manera regular.

En la huelga pasé un buen rato en clases de Aerobics; al salir de la Universidad acudía a la alberca con regularidad y después, por cerca de un año, me volví asidua practicante de Yoga, disciplina que me encantó.

Ahora me dejaron un nuevo reto de actividad física, así que volveré a intentar un periodo de vida saludable.

Allí les voy contando.

Por el momento sigo suavecita. :3


D.

12 julio, 2019

Páginas hipotéticas - Una carta para Ladahir

Te bajaste del tren antes de tiempo; te hubiera podido despedir en el anden o correr detrás de esa nube de humo mirando la estela que se desdibujaba, hasta que el tren fuera un puntito lejano, que los terraplanistas no sabrían bien como explicar.

El día que nos conocimos me preguntaste:

- ¿Te importa si me siento?
- No
- Que lástima, pensé que te importaría. - Y sonreíste.

Siempre tenías una de esas frases bajo la manga. Una sonrisa. A veces triste, a veces burlona. A veces encantadora.

De ti aprendí muchas cosas. Como:

- Los gatos no deberían morir.
- Hay dos formas de arreglar las cosas: asesino silencioso o a la manera de Bruce Willis.
- Y sobre todo: que morir será una gran aventura.

Quizá era en esa idea era en la que pensabas el miércoles.

Y sí, nuestra amistad se había fracturado. Con el tiempo, con la diferencia de pensamientos, sobre todo con mi insistencia en ser una persona independiente.

Todo funcionaba muy bien cuando te miraba arrobada y eras mi mundo; cuando contenías en tus palabras la sabiduría y descubrías nuevos universos para mí, cuando inventabas la rueca, la rueda, hacías la luz y me mostrabas mi mejor ángulo.

Nunca me vi más bonita que en tus ojos.

También me rompiste el corazón un par de veces; pero así es cuando amas más de lo que se debe a una persona. Y yo te amaba mucho. Alguna vez abracé tu chamarra que olía a humo y a cuero, pensando que nunca podría dejar ir ese aroma.

Hoy entiendo que todo olor es evanescente.

Huele a lluvia y pienso en los parajes que te guardan, en el pasto, la tierra, el olor a Aceite Maravilla que se respira en las cercanías de tu morada final.

Somos poco.

Nos desvanecemos.

Incluso al verte tendido, como quien contempla el envase vacío de un helado; no sabe explicar que allí había tanta alegría, misterio, dulzura.

Nunca sabré tus batallas. Algún día me retaste a abrir una caja y yo no pude.

- Supongo que no estás lista para conocerme más. - Dijiste.

No estábamos bien esa noche.

Tuvimos días muy buenos, muy malos, llamadas. Y muchas canciones. Y platicas que no llevaban a nada, pero que son parte de mi vida, para siempre.

Me enseñaste a jugar a los Sims y el gozo detrás de Vice City. También pasamos muchos días desmembrando el sistema político. Creyendo que un día íbamos a ganar.

Eramos muy jóvenes.

Recorríamos la ciudad en moto y creíamos en la izquierda. Un día íbamos a ver brillar la esperanza.

Eramos muy ingenuos.

Tuvimos días muy malos. Pero esos también se desvanecieron.

Sobre todo tuvimos mucho café y muchos ceniceros llenos. (Tuyos, porque yo nunca fumé),

Que difícil es despedirse. Cuando de verdad sabes que nada de eso se podrá repetir, que de verdad se acabó.

Que ese número no sonará de nuevo con tu voz, retándome a ir a donde me da miedo. Tu desafío que me empujaba más lejos y me hacía creer capaz de cosas que logré a tu lado.

Que hermosas son las primeras veces. Y tuve varias contigo. Gracias por tanto, lo siento, de verdad.

La depresión es una enfermedad terrible; en verdad espantosa. He tenido muchas personas depresivas en mi vida, no sé si el mundo está lleno de depresivos que sonríen o simplemente los tristes somos más...

Pero creo que nunca aprendo que, al igual que otras enfermedades, uno puede verse bien y estar realmente mal por dentro.

Que esos filtros son solo para la piel, pero no sirven para la depresión.

No estuve allí para ti, pero tú también lo decidiste así.

Quizá nos hubiéramos consumido juntos, como un acto de piromanía. Nunca lo sabremos.

Quizá tu último regalo fue apartar a todos los que pudiste de ese camino de explosivos que dejaste detrás de ti.

Recordaré muchas cosas de ti; el andar por Reforma ya nunca ha sido el mismo desde que te conocí y ahora igual, no será lo mismo.

Hay amores eternos que duran lo que dura un corto invierno.

D.

07 junio, 2019

Rescatar de la neblina

Hoy me preguntaron mi edad dos veces; tras responder sentí un golpe de realidad en el pecho. Tres décadas, que rápido.

Empecé este blog hace mucho, pero el primero que tuve tiene más de 20 años.

Las cosas que han cambiado conmigo, las etiquetas que han sobrevivido; las personas que se han ido y los viajes que he emprendido navegan por mi mente como barquitos de papel girando en una fuente con mucho salpicar.

¿Quién hubiera pensado que...? Hoy que he tenido una tarde libre para unir los puntos veo el oleaje verde frente a mí: ese ronroneo de la lluvia me arrulla y el tentador vaso de agua fría me susurra "bébeme".

La tarde pasa lenta, silenciosa, desde este rinconcito de cielo que llamo mío.

La diversidad de experiencias del último año me inunda, nuevamente, como rostros que emergen y se hunden de un a niebla informe: en ella veo rostros que amo, cuerpos que he abrazado en la tormenta, voces que me han guiado a la luz.

Ha sido una gran travesía. Me siento afortunada y dichosa de tantos aprendizajes; pero esta dicha no es exuberante: es calma, es bienestar, es plenitud, es confort y desafíos.

Porque tampoco me siento como a un paso de la tumba, hay cosas que quiero desafiarme a tener.

Quiero ser una mejor líder para mi equipo de trabajo, quiero motivarlos e inspirarlos a pensar cosas nuevas.

Me gustaría aprovechar mi recién descubierta independencia para viajar más lejos, para tener estos momentos en otros lugares del mundo, para reencontrarme en cualquier lugar y reconocer que siempre estoy conmigo, que la conexión no es necesariamente ruido.

Tengo ganas de rescatarme de entre la neblina, que brille un poquito el sol y sacar a pasear otro vestido floreado. Como ayer.

D.

02 mayo, 2019

Mis canas no opinan lo mismo

- Yo que tú no haría eso...- La dulce voz me interrumpe en medio del pasillo del supermercado y volteo a ver a mi esposa, intentando descubrir por qué quiere intervenir en que me compre un tinte, si después de 30 años de casados parece que ya se dio por vencida en cosas como insistir que planche mis camisas.

-¿Qué dices, querida?
- Que si quieres tu desodorante el barra o en spray - Me repite.

Dejo la caja de tinte para canas en el estante y la dulce voz me dice:
-¡Bien hecho! ¿Ves? Yo siempre cuido de ti.
- ¿Se quería pintar el cabello? ¡Que ridículo! - Ahora la voz proviene de mi izquierda y es masculina y socarrona.
- Bueno, ya, déjalo. Quizá es una nueva crisis de la edad madura. ¿Recuerdas cuando empezó a leer las etiquetas?

Mi esposa sigue entretenida en la elección de talcos, desodorantes y otras cosas para el bien oler familiar, pero yo empiezo a asustarme de haber perdido la cabeza.

-¡Ya cálmate, Enrique, no quieres tener un colapso colosal en medio del súper!
- Sì, ¡que vergüenza! No podemos permitir eso...

Mi esposa se voltea y me pregunta:
- ¿Todavía hay pasta de dientes? - Con torpeza consulto la lista que llevo en el bolsillo. No está anotada.
- Vamos a casa, no me siento muy bien - Yola apresura el paso hacia las cajas, yo me paso la mano por el pelo y siento una vibración entre mis cabellos: al parecer mis canas se ríen.

***

Desde ese episodio en el supermercado mis canas no han parado de opinar: algunas veces de cosas importantes y otras de cosas muy dispares. Ya he probado arrancarlas una a una y hay un torrente de voces aterrorizadas. Luego he ido al peluquero y me he rapado de plano: empiezan a salir y escucho los lloros de bebés y luego de niños en el cuarto de juegos.

Lo peor, debo decir, es cuando están a la mitad de su vida, porque se vuelven rebeldes y se enredan entre ellas. Por eso he preferido dejarlas seguir su ciclo natural. Ya nada de pasar por el pasillo de tintes, que las pone mal, realmente las horroriza. 

Algunas veces, cuando doy clase, alguna cana me susurra que aún tengo pegue con las alumnas... Entonces destella sin yo notarlo y apenas atisbo una mirada o un parpadear en las chicas de la fila de adelante que me saca una sonrisa. Hasta allí llega, pues, pero me hace el día.

Lo peor, claro, es cuando me hacen enojar. Allí está siempre la eterna promesa: sacar una cana verde. Si las canas regulares ya me hacen rabiar con sus opiniones sobre todo lo que hago, desde dejar pasar a un peatón hasta votar por cuál o tal candidato... ¡No sé que diablos haría si tuviera una cana verde! ¿Tendría super poderes? ¿Me haría más fuerte?

Quizá es una cana que insistiría en que me hiciera vegano.

Pero yo con mis canas plateadas tengo suficientes problemas. 

17 abril, 2019

Mirai: mi pequeña hermana

Encontrar tu lugar en el mundo no es tarea fácil; de hecho es una de las cosas que tardamos en entender. Cuando somos pequeños el reconocernos como un ser independiente es algo que toma tiempo. Empezamos a ubicar a los otros y las relaciones que tenemos con ellos también nos definen.

Al principio de Mirai, mi pequeña hermana, conocemos a Kun: hijo único de una familia de clase media en una ciudad de Japón es bastante consentido: tiene una gran cantidad de juguetes y la vida familiar gira en torno a él.

Pero todo eso está por cambiar con la llegada de la bebé: su nueva hermanita es primero una curiosidad, luego una molestia y finalmente aparenta ser una enemiga a vencer.

¿Cómo un ser tan pequeño, indefenso y a la vez tan molesto puede quitarte tu reinado?

Si ustedes son los hermanos mayores seguro sabrán a qué me refiero.

Mirai: mi pequeña hermana no solo es una cinta conmovedora, muy bien escrita y con un montón de situaciones graciosas y fantásticas: también es un prodigio técnico de animación. Fue nominada como Mejor película Animada a los Premios de la Academia y aunque ya sabemos que no ganó, realmente es un trabajo que no quieren perderse. Detallada, sutil, elegante, moderna. Algunos de los adjetivos que se le pueden dar a la animación de esta cinta.

Algo que es muy bonito de esta cinta es la manera en que juega con el tiempo/espacio y la realidad/fantasía, ya que nos sumergimos sin problemas en el mundo de Kun, pero también podemos viajar al Japón de la posguerra y nunca se siente forzado ni caótico. Logro que también se aprecia en "La chica que saltaba a través del tiempo" del mismo director, Mamoru Hosada.

Algo muy emotivo y universal es como los padres de Kun y Mirai tropiezan y se levantan en su camino de ser padres; se recriminan sus errores pero también aprenden juntos lo que es la crianza. Ninguno es perfecto, al contrario, se saben falibles y siguen en evolución constante. Son muy bien llevados en el sentido de que, sin importar en que etapa de la vida te encuentres, si viviste en familia sabrás que la sutil línea entre la normalidad y el caos está a segundos de distancia.

Hay muchos simbolismos de la cultura japonesa y uno de los que más disfruté fue el amor de Kun por los trenes; de hecho muchos niños tienen esos apasionamientos por temas que los hacen ser unos mini expertos en temas disímiles como dinosaurios, aves o, en el caso de Kun, rutas y modelos de trenes.

Mi recomendación de Mirai; mi pequeña hernana: no olvide los pañuelos deshechables.

D.

14 abril, 2019

Me too: godinez mexicanos

Ante la avalancha de denuncias de estas últimas semanas identificadas bajo la etiqueta de MeTooMX, no ha quedado más que echar cuenta del pasado y reconocerse en las voces de las personas que hemos caído en dinámicas de abuso, acoso y hostigamiento.

Sin embargo, cuando el movimiento se comenzó a especializar en las diversas "profesiones" de los acosadores, medio en broma, medio en serio, mandé un twitt en donde decía que mi testimonio saldría en "Me Too Godinez aburridos".

Y es que la situación en la que más vulnerable me he sentido, despojada de toda autoestima y valor personal fue en mi primer empleo, donde mi jefe directo aprovechaba nuestra "relación" para hacerme sentir chinche, además de sobre explotarme y maltratarme emocionalmente.

Tampoco me hace muy feliz ponerme a escribir esto; en realidad no es un ejercicio de denuncia, si no de catarsis.

Las señales de que era una relación de abuso siempre estuvieron allí; por mucho tiempo seguí defendiendo su buen nombre y asegurando que también él venía de un hogar roto y disfuncional, por lo que muchas de sus relaciones eran reflejo de esas heridas emocionales suyas.

Pero llegado un momento resulta muy difícil mantenerse estas mentiras: él sabía que me hacía daño y yo me dejé manipular.

Una tarde me dijo: Si tú no fueras tan tú, todo estaría bien entre nosotros.

La anulación de la personalidad, la manipulación siempre presente. El juego del diario.

No pude salir sola; la verdad cada día estaba más deprimida y solo el apoyo de mis padres, que me motivaron a que cambiara de trabajo y me aseguraron que me apoyarían en el proceso fue lo que me mantuvo a flote y después de una temporada muy mala me hizo ver de nuevo esperanzas y encontrarme con un horizonte de posibilidades que he ido aprovechando cada vez mejor.

¿Me hubiera encontrado con esas oportunidades de no haber tenido esta primera experiencia horrible con el mundo laboral?

La verdad no sé, pero sí toqué fondo y entendí cuales son las cosas que no puedo/debo tolerar en una relación personal o laboral; también aprendí que no se deben mezclar nunca.

Algunas personas me conocieron en esa época; otras incluso me ayudaron, como mi amigo Saukey, un músico que fue de lo más hermoso que me pasó: de no haberlo conocido la verdad no sé que hubiera pasado conmigo.

Tengo mucho por lo  que estar agradecida. Entre el apoyo de mis padres, la suerte y el propio esfuerzo que puse después de ese empleo las cosas mejoraron mucho. Solo que miro las prácticas abusivas repetirse una y otra vez en las oficinas y me pregunto si juntos podríamos parar este círculo de violencia y manipulación.

En aquel entonces mi salario era muy poco y aún así me preocupaba dejarlo. Me pregunto como sería si dependiera del todo de eso y el panorama me parece terrible y desolador.

Creo que prepararnos para dejar una situación laboral de acoso y hostigamiento es importante: hacer un plan, para no sentir que saltamos sin red. Hay que asesorarse y buscar ayuda.

Al volver sobre esas páginas negras de mi historia me siento acompañada también por todas las mujeres que han contado sus historias. Sé que muchas de ellas entienden la soledad, el vacío en el estómago, la pesadez al levantarse cada día a un destino que parece un yugo insostenible.

Pero hay más allá.

Hay un horizonte y un futuro. Tenemos que salir a buscarlo y construir puentes que nos lleven a lo que queremos ser.

D.

07 marzo, 2019

¿Cómo entrenar a tu dragón? Tercera parte.

Después de ver este muy hermoso video de "Lo que "Cómo entrenar a tu dragón" nos enseña sobre ser hombre", quise sumar algunos comentarios sobre la que considero una de mis sagas favoritas de dragones, vikingos y la vida...

 

La historia de Cómo entrenar a tu dragón me cautivó desde la primera cinta; considero a Chimuelo mi espíritu animal, porque es un dragón pequeñito y fiero.

Algo que me encanta de la película es el papel de Astrid, la mejor de las cazadoras de dragones y gran jinete, que acompaña desde el principio al protagonista en su camino para convertirse en líder de los vikingos. En el final lo importante es la construcción de la relación entre los dos y la manera en que confían uno en el otro.

Otra relación que me encanta es la de Estoico con su esposa, Valka; la verdad esta canción es de mis favoritas del mundo, si me la pudiera tatuar (?) lo haría.



Total que, aunque para muchos Cómo entrenar a tu dragón puede ser una clásica historia de "El camino del héroe", para mí es una saga de una familia que encuentra que el amor es más fuerte que sus diferencias, que puede reconstruir comunidad y otorga nuevos espacios para lo diferente.

Vean las tres, yo las amo. Y si tienen alguien con quien compartir en la danza y en los sueños considérense muy afortunados.

D.

Tequila con limón

Mientras el mundo mira el avance de un nuevo virus asiático, mi garganta duele un poco. - Tomate un par de tequilas- Me recomendó una voz ...