Autismo - Hacia un horizonte de inclusión

11 febrero, 2019
* Esta es la entrevista completa que le hice al presidente de Iluminemos de azul, una organización que busca apoyar a personas en el espectro autista. Como no cabía en nuestra edición impresa, solo se usaron algunas partes. Pero está interesante. Se las comparto.

Gerardo Gaya, fundador y presidente ejecutivo de Iluminemos de Azul, organización sin fines de lucro que fomenta la inclusión de las personas con autismo, explica en entrevista que, más que una enfermedad, el espectro autista es una condición de vida.

A través de diversas actividades de vinculación y difusión, Iluminemos de azul, la organización que encabeza Gaya, se ha encargado de tratar de cambiar paradigmas respecto a este tema: "el autismo afecta la comunicación, la conducta y el comportamiento. La discapacidad en general es un concepto de permanente evolución- Hay mucho por hacer en temas de neurodesarrollo, que es dónde ubicamos el espectro autista."

Gaya comenta que si el autismo se convierte en un tema de interés público habrá más y mejores posibilidades de inclusión: "casi todos conocemos a alguien o vamos a conocer a alguien en el espectro autista. Si empezamos a hablar de ello lo veremos como algo más cotidiano", enfatiza.

Hacia un horizonte de inclusión

El filántropo considera que una persona con autismo puede adaptarse a diversos ámbitos familiares, escolares y laborales con diversos apoyos, dependiendo de las características que presente: "cuando conoces a una persona con autismo, solo conoces las características de esa persona: es razonable pensar que con diversos ajustes podrá realizar actividades escolares o desarrollar competencias laborales de acuerdo a sus aptitudes".

Gerardo Gaya, que también es padre de un niño con autismo, mencionó que no se puede generalizar en los casos de autismo, pero que los tratamientos farmacológicos complementan la atención terapeutica y que, un diagnóstico temprano, puede ayudar a ofrecerle una mejor calidad de vida a las personas que presentan esta condición. Al cuestionarlo sobre la información existente del tema, Gerardo Gaya explica que ya existe una gran cantidad de medios serios, entre los que mencionó "Autismo diario" como fuentes confiables para saber más sobre los avances y estudios para profundizar en el tema.

El directivo explicó que parte de la tarea de los niños con autismo es amplificar la discusión y hablar del tema, para que exista visibilidad: "hay predisposición genética y también se habla de disparadores ambientales: aún sabemos poco de las causas del autismo", remarca Gaya.

Especialistas en el tema aseguran que entre 90% a 95% de las personas con Asperger podrían vivir sin estar diagnosticados; en Estados Unidos 1 de cada 58 niños está en el espectro autista y en México se sabe que el número ronda 1 de cada 115. Gaya menciona que lo importante para estas personas es contar con apoyos que les permitan calidad de vida y vida independiente: "para que esto suceda necesitamos mejores terapeutas y desarrollo de políticas públicas."

Sin embargo, no hay un país ejemplar que sirva de referente sobre las políticas públicas para mejorar la calidad de vida de personas con el espectro autista: "Finlandia es líder en educación y educación inclusiva; Israel es punta de lanza en investigación y Estados Unidos en inclusión laboral: hemos tratado de incluir esa visión global de cada materia y sumarle el tema de diagnóstico temprano. Toda política pública es perfectible", corrobora Gaya.

A decir de Gerardo Gaya, actualmente es posible obtener un diagnóstico de niños en el espectro autista entre los cuatro años a cuatro años y medio; sin embargo, algunos síntomas empiezan a notarse entre los 12 y 14 meses de edad, por lo que invitó a los padres de niños a buscar neuropediatras que puedan detectar estos signos para empezar a actuar a través de intervención terapéutica.

Iluminar de azul

"Hablamos mucho de los niños, pero actualmente estimamos cerca de 200 mil adultos con Asperger. Como país no somos la nación más filantrópica ante las causas del día a día: la cultura de apoyo a las fundaciones aún es baja. No debes esperar a que alguien de tu familia tenga autismo: es importante apoyar las causas en las que crees y que te inspiran".

El fundador de Iluminemos de azul explica que cada causa necesita símbolos y colores para ser representadas: el autismo ha buscado apropiarse del color azul y convocó a cualquier marca o persona que busque involucrarse con esta organización: "si queremos generar modelos de impacto social debemos involucrarnos con los objetivos de negocio de las empresas: hemos hecho actividades con empresas de consumo, de servicio, de autoservicio: todo para amplificar nuestra causa.

Gaya destaca que cuando una persona o un niño con autismo está incluído en diversos contextos sociales mejora ese contexto: "tenemos que quitar la parte compasiva y de respetar la dignidad competitiva de la persona", concluye.

¿Está la mercadotecnia (ahora) del lado del feminismo?

15 enero, 2019
Durante mi formación varios de mis profesores de periodismo hacían hincapié en una frase dolorosa, pero muy cierta: "No hay desayuno gratis".

La frase es popular en la teoría económica y se refiere a la imposibilidad de obtener algo a cambio de nada. 

En la práctica siempre hemos visto que muchas tendencias culturales, sobre todo aquellas encaminadas a obtener beneficios materiales, suscriben a diversas manifestaciones sociales; pero estas piezas "creativas" de la publicidad siempre operan con una base estratégica: "es lo que está en onda, la tendencia, el espíritu de los tiempos".

Así, este 2018 y desde hace ya un par de años, vemos cada vez más campañas publicitarias que buscan el "empoderamiento" femenino, como un slogan más (Just Do it) y el género está cada vez más en la palestra de los debates públicos a causa de campañas publicitarias o de comunicación que impulsan el papel de la mujer en distintos ámbitos.

Sin embargo, mientras marcas de desodorantes o de toallas femeninas nos impulsan a "buscar nuestro lugar en el mundo y no quedarnos calladas", otras marcas se solazan en su machismo y algunas más juegan según el lado de la cama del que se levanten: unas veces representando al sistema machista en el que surgieron y prevalecen; otras jugando la carta de la Responsabilidad Social y la inclusión para ganar reconocimientos y distinciones.

Perpetuar estereotipos parece el camino más sencillo; pero resaltar que la sociedad está cambiando también resulta lucrativo. Un ejemplo de ello es el caso de Cloralex "For men", productos de limpieza "Exclusivo para hombres" , en el que se invitaba a realizar la limpieza con productos "igual a los de siempre", solo en busca de mayor inclusión de los hombres en labores de cuidado del hogar.


Mientras que a modo de broma y crítica el 8 de noviembre se dieron "Antipremios" a la publicidad por perpetuar estereotipos sexistas en "La noche de las Publivoras", muchas de estas campañas abiertamente misóginas o simplemente claramente patriarcales celebraron su éxito y se congratularon de un nuevo año de penetración de mercado y alcance de sus mensajes.

Es el caso de la campaña "Hay que ver más Bax", que se muestra de los hombres "débiles" o "afeminados" y lo ha hecho por muchos años: mientras en el discurso se celebran las campañas inclusivas, en la práctica los que perpetúan estereotipos machistas siguen llevándose las palmas y el recuerdo de la audiencia.

Las campañas suelen abanderar causas "afines" a su producto, sin embargo en algunos proyectos se trasluce una simple conveniencia de entrar en sincronía con temas de la agenda pública, sin una auténtica vongruencia entre la misión de la marca y la campaña "pro equidad de género". 

De allí la necesidad de examinar las piezas de comunicación de las marcas con una visión siempre crítica, que obedezca no solo al "timing" con el que se lanza una campaña para estar acorde a la agenda, si no también pensando en el historial y la pertinencia del mensaje.

Así que la invitación es a que, cada vez que nos presenten una campaña como la siguiente "pieza empoderadora del talento femenino" se revise realmente el historial y el trasfondo de esta comunicación. 

Propòsitos 2019

01 enero, 2019
Bromeaba en Twitter que este año "Me propondré poner los signos de apertura y cierre de las oraciones de interrogación y exclamación. Y lo que surja".

Pero sí es un poco así.

Antes hacía doce propósitos (o no sé si doce, pero sí recuerdo que eran muchos), para llegar al final del año con un montón de sorpresas y cosas salidas de quien sabe dónde.

Creo que vivir sin expectativas es también un gran reto: parece que siempre estamos esperando algo.

Yo no quiero ser un barquito a la deriva en este mar de historias, pero sí me da la impresión de que las lìneas de quien es uno cada vez son más difusas: como si todo lo que hubieras aprendido y memorizado fuera menos válido hoy en día: las fronteras de los países han cambiando, ¿por qué no cambiar también las metas?

Eso pensaba yo en estas vacaciones (aún no escribo de mis vacaciones, porque las sigo rumiando).

Pero para ser más breve, diré que este año trataré de hacer cosas pequeñitas (como lo de los signos de interrogación y admiración), que se puedan ir notando a lo lejos, cuando ya mire atrás.

Veamos:

1. Regresar a mis buenos hábitos de manejo del dinero: Mire usted, señor juez, yo soy una persona muy organizada y mi roomie anterior siempre me alababa la constancia de guardar mis datos. Pero este año fue un desgarriate entre que cambié las categorías de las cosas en las que gastaba, me cambiaron las prioridades, tuve que comprar muebles... ¡Muebles! Y allí es dónde le pregunto: ¿qué hubiera hecho usted, señor juez?

Pues lo que yo hice fue ser más laxa en el control de mis finanzas y ahora no encuentro el cuaderno donde anoté los primeros cuatro meses del año. (Si lo tengo por allí, me canso ganso, pero no lo encuentro)

Entonces aún no hago mi recuento anual de gastos, pero yo creo que el presupuesto de este año tendrá que ser diferente. Estoy pensando en un nuevo método para llevar mis cuentas, mi presupuesto y mi ahorro. Es un proyecto en construcción.

2. Tomar más agua: a la fecha se me hace difícil atender lo de los dos litros (además mi lógica es que un hobbit como yo no necesita tanta agua) pero sí me gustaría tomar más, porque hay muchos problemas de salud relacionados con el poco consumo de agua, sin añadir el aspecto estético, que también me parece importante. (¿Piel seca? Horror). Al menos debería tomarme un vaso al despertar, otro al acostarme y uno más en la comida. Tener un termo durante el día en la oficina y ver que me lo acabe. Con eso llegaría a cerca de litro y medio.

3. Yoga: La verdad me encanta hacer yoga, pero entre unas y otras el año pasado casi no hice nada y hoy soy una bonita masa de Play Do totalmente suavecita y amorfa. Me traeré el tapete cuanto antes para no tener más pretextos.

4. Vacaciones: Si algo aprendí de estas vacaciones es que, a veces, no hacer nada, es una forma de curarse y crear. El año antepasado viajé a Guanajuato, pero no fue por vacaciones, así que llevaba mucho sin salir de la ciudad solo por ocio. Tengo una invitación en Mendoza, amigos que ver en Guadalajara y en París, un pasaporte y un montón de ganas de estrenar mi visa nueva. ¿Querría pedir ya mis vacaciones? La verdad aún no decido los días, pero sí creo que salir de vacaciones podría darme una buena perspectiva.

5. Cursos y más cursos: El año pasado compré una nueva suscripción de Platzi porque me asombra la cantidad de cosas que podría estar aprendiendo: el año pasado me dije que haría varios cursos y los fui dejando para "luego", "nunca", porque esto de cuidar de mí requiere bastante más atención de la que pensaba..

6. Redes sociales profesionales. La verdad no tengo un plan. Me gustaría que le fuera bien al medio en el que trabajo, pero me parece horrible y alienante la cultura de despersonalizarse y "ser" el medio. Me gustaría, eso sí, darle más proyección a algunas de las cosas que hacemos, que se note más que hemos trabajado mucho y lo hacemos bien. Darle crédito a quien lo merece. Que se luzca lo que nos cuesta. Voy a usar más @MayraEscribe y mi LinkedIn. Si gustan pasar por allá, estaré contando cosas de la chamba o quien sabe, quizá haré videos, porque la gente es floja y no quiere leer. Debería planearlo, ahora sólo es un propósito.

Con eso ya tendré bastante que masticar. (Y hablando de masticar, debo cuidar mi alimentación, porque es muy fácil caer en tentaciones).

Que sea un hermoso año, que cumplan sus propósitos, que la vida les sonría y no dejen de pedalear, a menos de que vayan de bajada.

D.

¿Y cómo me fue con los propósitos?

24 diciembre, 2018
Desde hace un par de años hago análisis de cómo fue el año, tomando en cuenta las resoluciones de año nuevo. (Están acá) https://darinasilverstone.blogspot.com/2017/12/propositos-2018.html

El año pasado lo inicié sin trabajo, un poco triste por todo lo ocurrido en 2017 y sin grandes expectativas de nada.

1. Extraer mis terceros molares: Me quitaron los 4 molares entre los meses de junio y agosto. Fueron días muy difíciles, los pasé lejos de mi familia, con algo de incertidumbre, con bastante dolor y cuidando de mí. Fue crecimiento y algo necesario.

2. Cubrir el congreso de Mktg. Cultural: Akana. Al final Akana se canceló, trabajé con ahínco por cuatro meses y no se concretó el proyecto.

3. Lograr un exitoso despegue de los distintos proyectos de educación en los que ando: tampoco se llevó a cabo el Curso de Mktg. Cultura. Hubo solo dos ediciones del taller de Redes sociales y una de un nuevo taller de Redacción creativa para Internet. El curso en la Salle fue muy exitoso, con todo.

4. Regresar al yoga. (Completar unas 50 lecciones): No he visto cuantas lecciones de yoga hice, pero seguro fueron menos de 10. XD

5. No comprar más libros hasta terminar los que tengo que leer: Eso sí lo cumplí, no he comprado libros este año. Pero tampoco he avanzado mucho con los que tengo.

Aún no pienso en mis resoluciones para el próximo año. Debo decir que muchas cosas de este año fueron sorpresa.

En la entrada de mañana, un recuento.


Bajo el sol de Alsea

20 diciembre, 2018
Hace aproximadamente un año conocí la plaza "Portal San Ángel".

A unas cuadras del metro Barranca del muerto es una plaza pequeña con un montón de desniveles que hace un par de años ni siquiera existía.

Yo viajaba seguido a Barranca porque N. vivía cerca. Alguna vez me enojé con él porque arrancó su auto en Condor y no me dejó subir...

Pero el tiempo había pasado y la nostalgia de aquellos días se había secado en la banqueta como una flor a la intemperie.

Me quedé de ver con A. para platicar de Akana, un proyecto que ya no se realizó, pero en aquel entonces me pareció deslumbrante.

No sabía yo que esa torre, con su logo de sol blanco, semejante a un huevo estrellado, sería mi guía todo este año.

Me mudé a tres colonias distintas bajo el sol de Alsea:

Los Alpes: la colonia donde vivió N. Me encantaba mi departamento de allí, era muy amplio y daba a un jardín. Desayunaba viendo los pájaros comer y tenía un rosal. Allí me enamoré de la perra de mi roomie, Dallah.

Merced Gómez: Allí tuve una roomie artista, una recámara con una planta desértica y un jardín con lavandas.

Plateros: En un edificio rojo, con vista a un cuarto piso, vivo con una estudiante de historia y tengo un tapanco.

Han sido meses de grandes pruebas y mucho aprendizaje. No dejo de sorprenderme del camino recorrido, de las pruebas y las vueltas bajo el sol de Alsea.

D.


La tercera es la vencida

28 octubre, 2018
Hoy es mi tercera mudanza del año; ha sido un año agotador.

Ayer falleció mi abuelo. También llevaba años diciendo que se iba a morir, pero en agosto se despidió con mucha seriedad de nosotros y creo que varios pensábamos que de verdad estaba hablando en serio.

Estoy triste, pero en calma, porque siento que vivió una vida muy plena, hizo lo que quiso y vivió en sus términos. No creo que haya dejado cosas pendientes. Habló de lo que quería y en voz alta.

Deja seis hijos, seis nietos, muchos libros y una colección de trenes que seguro nadie sabrá que hacer con ella.

También deja un montó de recuerdos en gente que lo quería mucho.

Hay que viajar ligero. Cuando uno se muda o cuando uno se muere, todo estorba. Al final este cuerpo material que tanto atesoramos y del cuál nos avergonzamos termina siendo algo de lo que se debe "disponer".

Según estudios, mi generación (los famosos Millennials) somos más resistentes a adquirir de verdad una casa (¿en esta economía?) porque además si un día hay que mudarse o salir de allí por unas y otras siempre es más sencillo echarse una mochila a la espalda.

Así un  poco la muerte: mientras más acumules más complicas todo para los demás.

Esas casas abandonadas llenas de cosas que tardan meses en limpiarse...

Esas mudanzas que, igualmente, toman horas y horas de aliento y cuidado.

Creo que la muerte de mi abuelo está relacionada con el interés que me ha surgido en deshacerme de muchas cosas. No es un impulso suicida, es un deseo de vivir en libertad.

D. 

La resistencia

21 septiembre, 2018
Más o menos desde que empecé a hacer Home office tengo una cafetera individual.

Me explico: mi papá, consciente de que esas pausas para café derivan en un vaivén imparable de visitas a la cocina, me compró una cafetera Taurus de una sola taza.

Quien sabe que es una cafetera, sabrá que gran parte de su chiste es tener una resistencia que se calienta y sirve para que el agua esté lo suficientemente caliente para extraer lo mejor del café.

Bueno, esta resistencia sirve, en mi caso, sobre todo para ponerme agua para té y café.

De hecho nunca pensaría en mudarme a algún lugar sin mi cafetera.

Este año que mi cafetera ha rolado no a uno, a dos, sino a tres lugares (porque tuve que cambiarme de donde estaba yo muy feliz y muy cómoda) he notado que la cafetera tira mucha agua.

La razón por la que el agua se tira no la sé, pero el 70% del tiempo la cafetera funciona sin problemas, así que he resistido con la resistencia.

Lo cierto es que no siempre es igual de eficiente, así que solo queda achacarle las fallas al paso del tiempo.

Pero yo estoy contenta en mi nuevo hogar y me resisto a volver con mis padres, del todo.

Medio vuelvo, pero medio no vuelvo, porque volver con el alma marchita, las nieves del tiempo platearon mi sien...

No, no por eso.

Si no por la paz mental que está en el fondo de meter la pata y saber que te harás cargo de ello.

Esa es mi propia resistencia y está bien.

D.