Sé que a veces me sale lo feminista, a pesar de que me he declarado decididamente misógina... Pero es que como puede uno dejar de asombrarse de todas las exigencias que pesan actualmente sobre las mujeres... Uno tiene que ser una esposa perfecta, madre perfecta, éxitosa profesionista y conservarse guapa, bien vestida y maquillada hasta antes de los 35!
Y también, como dice Mar, debe uno de saber escoger los melones y cortar bien los aguacates (una vez mi papá me reganó porque le pasé unos aguacates partidos chuecos y no pasaron su control de calidad)
Por eso no dejo de pensar en las exigencias biológicas que se le agregan a las mujeres, porque además deben de elegir tener hijos antes de que el reloj biológico las sepulte en un cerro de arena culpigena, alimentado por las acusaciones de sus tías abuelas.
- Querida... ¿Y para cuando vas a tener a tus hijitos?
- Ahorita no puedo tía, porque estoy haciendo la maestría.
- ¿Entonces para que te casaste?
Las estadísticas indican que las mujeres profesionistas de entre 23 y 30 años dicen no querer tener hijos... Entiendo sus razones, claro está. Muchas piensan primero en destacar en sus respectivas áreas del conocimiento. No estudiaron tantos años para cambiar pañales...
Pero conforme pasan los años la presión es mayor.
- Mi esposa no quiere tener hijos. Sin embargo ahora estamos intentandolo. A ella no le termina de convencer la idea, pero no quiere tampoco llegar a los 40 y pensar que si quería... Quizá hemos sido egoístas, pero...
El ser egoístas en un país con nuestros sueldos parece tener una justificación lógica. Una pareja DINKI (Double Ingress No Kids) puede elegir con más facilidad a donde viajar, que hacer, que comer, como disponer de su tiempo... o inclusive si elige trabajos que requieran de movilidad, o de viajes largos, la logistica familiar no se vuelve una complicación interminable.
- Mi novio se fue a Cuernavaca y el mes siguiente se va a Aguascalientes... Pero yo aquí me quedo, estoy super bien.
No sé, las cosas han cambiado mucho... Me gusta lo que opina al respecto Juan Carlos Onetti, pero no estoy segura de que aún sea vigente:
"El amor es maravilloso y absurdo e, incomprensiblemente, visita a cualquier clase de almas. Pero la gente absurda y maravillosa no abunda; y las que lo son, es por poco tiempo, en la primera juventud. Después comienzan a aceptar y se pierden.
He leído que la inteligencia de las mujeres termina de crecer a los veinte o veinticinco años. No sé nada de la inteligencia de las mujeres y tampoco me interesa. Pero el espíritu de las mujeres muere a esa edad, más o menos. Pero muere siempre: terminan siendo todas iguales, con un sentido práctico hediondo, con sus necesidades materiales y un deseo ciego y oscuro de parir un hijo. Piénsese en esto y se sabrá por qué no hay grandes artistas mujeres. Y si uno se casa con una muchacha y un día se despierta al lado de una mujer, es posible que comprenda, sin asco, el alma de los violadores de niñas y el cariño baboso de los viejos que esperan con chocolatinas en la esquina de los liceos..."
El pozo, en
Cinco novelas cortas, de Juan Carlos Onetti.
No. No soy feminista. Ni nada que se le parezca... sólo que a veces me quedo pensando, ante las preguntas que nos plantea la vida...
- ¿Niños?
D.