Hablando de las pinturas que NO les gustan a mis papás, quisiera contarles de "Fragmentando la vida" de Joaquín Dimayuga, una exploración al mundo interno de este pintor, con las técnicas de Oleo y Temple.
El mundo de Dimayuga es realmente perturbador. Está poblado de perros sarnosos, tonalidades azules y mordidas.
Sobre sus lienzos se debaten mujeres desnudas que son sorprendidas en medio de la pintura terrosa y figuras desgarradas y distorsionadas que podrían poblar alguna pesadilla.
Aún así no puede uno de dejar de admirar la violencia fría, el movimiento que existe en sus trazos, es como una lluvia constante, un relato que se prolonga de un cuadro a otro, que te narra las crónicas de un mundo fragmentado a dentelladas, que se despedaza en la mirada, que es descubierto en medio de una guerra interna.
Fragmentos inquietantes de granada que se te clavan en el alma.
Esa es la pintura de Joaquín Dimayuga y puedes amarla o no, pero no te deja indiferente.
D.
Mostrando las entradas con la etiqueta Visitar. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Visitar. Mostrar todas las entradas
Dinosaurios - Exposición temporal MUMCI
Ahora que les estoy contando del MUMCI, guardé un espacio para platicarles de la exposición de dinosaurios, pues a mi me encantan y no había tenido ocasión de ver animatrónics tan de cerca como en esta ocasión.
Algo que me molesta mucho de las exposiciones de animatrónics es que suelen estar atascadas y nunca te puedes acercar suficiente a los modelos: en el MUMCI es todo lo contrario.
Me encantó la posibilidad de poder estar tan cerca de los animatrónics que casi puedes verlos respirar...
Si tienen ocasión de ir y sacarse una bonita foto escapando de un dinosauro no la desperdicien.
Ah! Por otra parte, está también la exposición temporal en donde haces un recorrido con los ojos vendados; para eso necesitas llamar al MUMCI y hacer una reservación, pero el costo es el mismo que el de la entrada con boleto. Nosotros obviamente no lo sabíamos, pero si gustan aprovecharlo todo, es una gran oportunidad.
Recuerden que estas son exposiciones temporales, así que si quieren aprovecharlas no tarden mucho y si leen esto después de Julio, visiten la página del MUMCI para ver si siguen vigentes: http://www.mumci.org/
D.
Algo que me molesta mucho de las exposiciones de animatrónics es que suelen estar atascadas y nunca te puedes acercar suficiente a los modelos: en el MUMCI es todo lo contrario.
Me encantó la posibilidad de poder estar tan cerca de los animatrónics que casi puedes verlos respirar...
Si tienen ocasión de ir y sacarse una bonita foto escapando de un dinosauro no la desperdicien.
Ah! Por otra parte, está también la exposición temporal en donde haces un recorrido con los ojos vendados; para eso necesitas llamar al MUMCI y hacer una reservación, pero el costo es el mismo que el de la entrada con boleto. Nosotros obviamente no lo sabíamos, pero si gustan aprovecharlo todo, es una gran oportunidad.
Recuerden que estas son exposiciones temporales, así que si quieren aprovecharlas no tarden mucho y si leen esto después de Julio, visiten la página del MUMCI para ver si siguen vigentes: http://www.mumci.org/
D.
Una mujer es como una cerveza - Visita al MUMCI
Ok, una mujer no es como una cerveza.
O bueno, puede ser. La verdad no sé mucho de mujeres. Pero hoy aprendí mucho de cervezas en el Museo Modelo de Ciencias e Industria.
El recorrido empieza desde la domesticación del grano de la Cebada y las diferentes variedades que dan lugar a los distintos tipos de cerveza.
La domesticación del grano de Cebada se dio muy pronto en la historia y fue de los primeros alimentos en ser cultivado; además, como grano se empleó para distintos alimentos. El uso de la cebada hoy en día es fundamentalmente para la fabricación de cerveza.
La cebada es cultivada, remojada, germinada y secada para convertirse en malta. Se lleva a un molino y lo que no es aprovechado sirve de alimento para animales.
Distintos tratamientos a la cebada dan origen a la materia prima de la distinta cerveza, lo que hace diferente a las cervezas claras de las oscuras es el tostado; posteriormente se le añaden otros ingredientes que le dan a las distintas clases de cerveza su sabor.
El tipo de levadura que se les añade, la cantidad de Lupulo (una planta responsable de el sabor amargo de la bebida) y otros añadidos que pueden cambiar la cerveza, son parte de los secretos guardados por las marcas cerveceras y el giro interesante que tienen las cervezas realizadas de manera artesanal.
En cuanto al Consumo de Cerveza Mundial, los Checos son los reyes, con un promedio per capita de 160 litros anuales de cerveza. Los mexicanos estamos en un honroso lugar 23 y nuestra cerveza más consumida en el mundo es Corona (lo dice la cervecería Modelo, pero yo siempre veo imagenes de películas en donde beben Corona, así que les creo)
El Museo de Ciencias e Industria es muy completo y además del recorrido por la historia, te permite ver las maquinas de envasado, el proceso de la fabricación de las botellas, las cajas, las corcholatas y detalles en las que pocas veces pensamos, como consumidores. Es increíble el recorrido que pasa una botella para llegar perfecta y llena de deliciosa cerveza a tu boca.
Al final de la visita puedes recorrer una zona donde se recuerda la historia de los comerciales de cerveza que han hecho historia, las mesas y sillas de Corona que todos conocemos, los servilleteros rojos de cerveza Victoria y como la cerveza forma parte de nuestra vida. (Más que cualquier almacén de ropa)
D.
P. D. Este museo se encuentra en la Avenida Miguel Hidalgo, Oriente No. 201 Colonia Santa Clara, en Toluca, Estado de México. Si gustan ir, está aproximadamente una hora y media del Distrito Federal... Dependiendo del tráfico, claro está.
O bueno, puede ser. La verdad no sé mucho de mujeres. Pero hoy aprendí mucho de cervezas en el Museo Modelo de Ciencias e Industria.
El recorrido empieza desde la domesticación del grano de la Cebada y las diferentes variedades que dan lugar a los distintos tipos de cerveza.
La domesticación del grano de Cebada se dio muy pronto en la historia y fue de los primeros alimentos en ser cultivado; además, como grano se empleó para distintos alimentos. El uso de la cebada hoy en día es fundamentalmente para la fabricación de cerveza.
La cebada es cultivada, remojada, germinada y secada para convertirse en malta. Se lleva a un molino y lo que no es aprovechado sirve de alimento para animales.
Distintos tratamientos a la cebada dan origen a la materia prima de la distinta cerveza, lo que hace diferente a las cervezas claras de las oscuras es el tostado; posteriormente se le añaden otros ingredientes que le dan a las distintas clases de cerveza su sabor.
El tipo de levadura que se les añade, la cantidad de Lupulo (una planta responsable de el sabor amargo de la bebida) y otros añadidos que pueden cambiar la cerveza, son parte de los secretos guardados por las marcas cerveceras y el giro interesante que tienen las cervezas realizadas de manera artesanal.
En cuanto al Consumo de Cerveza Mundial, los Checos son los reyes, con un promedio per capita de 160 litros anuales de cerveza. Los mexicanos estamos en un honroso lugar 23 y nuestra cerveza más consumida en el mundo es Corona (lo dice la cervecería Modelo, pero yo siempre veo imagenes de películas en donde beben Corona, así que les creo)
El Museo de Ciencias e Industria es muy completo y además del recorrido por la historia, te permite ver las maquinas de envasado, el proceso de la fabricación de las botellas, las cajas, las corcholatas y detalles en las que pocas veces pensamos, como consumidores. Es increíble el recorrido que pasa una botella para llegar perfecta y llena de deliciosa cerveza a tu boca.
Al final de la visita puedes recorrer una zona donde se recuerda la historia de los comerciales de cerveza que han hecho historia, las mesas y sillas de Corona que todos conocemos, los servilleteros rojos de cerveza Victoria y como la cerveza forma parte de nuestra vida. (Más que cualquier almacén de ropa)
D.
P. D. Este museo se encuentra en la Avenida Miguel Hidalgo, Oriente No. 201 Colonia Santa Clara, en Toluca, Estado de México. Si gustan ir, está aproximadamente una hora y media del Distrito Federal... Dependiendo del tráfico, claro está.
Tlalmanalco: el canto del barro
Me gané un viaje en la catafixia familiar. Así que el domingo pasado emprendimos el viaje a Tlalmanalco, una población del Estado de México que está después de Chalco.
Tlalmanalco es la población más grande cerca del Bosque de San Rafael, una zona boscosa donde ya tuve ocasión de acampar este año.
Aunque el campismo tiene su encanto, los pobladores de la zona me informaron que cada vez es más peligroso ir por allí, pues las condiciones de seguridad no son buenas: atracos a los campistas han aumentado debido a la pobreza que se vive en la región.
Recorrimos un sendero junto a un riachuelo, que llenó a mis padres de esperanza y les recordó sus primeros viajes.
Luego regresamos a comer a Tlalmanalco, donde además de comernos unos tlacoyos de masa azul visitamos el tranquilo museo regional: una colección de figurillas de barro y hallazgos arqueológicos que narran la historia de la zona.
El museo es pequeño y se recorre en 20 minutos, muy holgadamente. Se encuentra dentro de la casa de cultura, en el centro de Tlalmanalco, frente a un kiosco de la plaza central.
Alrededor de este Kiosco se adivinan las casas de las familias principales y, enfrente, está el clásico parque donde se llevan a cabo las convivencias cívicas.
Tlalmanalco es uno de esos pueblos de los que sales con las mejillas frías y el corazón tibio, si te dejas seducir por el canto del barro y el olor a pino.
D.
Mis 10 lugares favoritos del 2010
Continuando en la línea de los recuentos, creo que es importante destacar que este año fue muy significativo respecto a conocer nuevos lugares y reconciliarme con otros...
La verdad creo que en romper prejuicios nunca ha tenido un año tan bueno.
Así que sin más, sin orden específico de preferencias les presento mis lugares favoritos del 2010
a) La plaza de Toros México: La veía por afuera y la curiosidad me ganaba... Y al entrar la cerveza de 10 pesos ganó mi corazón. Un lugar entrañable, lleno de carteles que te invitan a viajar al pasado. La primera vez que fui estaba allí Juan Ramón de la Fuente y se cortaron tres orejas. Luego se te mete en la sangre.
b) El museo de Bellas Artes - La exposición de René Magritte: Ya he ido a Bellas Artes muchas veces, pero no hay nada como ir a una exposición que te robe el alma. Así fue para mi ver la obra de René Magritte en Bellas Artes: me hizo redimensionar por completo el Palacio. Larga vida.
c) La mezcalería "Al Andar" en Regina: En mis correrías y desvíos este lugar se hizo mi central de operaciones para platicar y beber. Situado en estratégica zona para ver pasar gente extraña, Al Andar se ganó mi corazón.
d) Pulquería La risa: En la segunda privada de Mesones esquina con la calle Mesones llegué a la risa un día que tenía mucha hambre y me pusieron de botana un plato de arroz con frijoles que me supo a pura gloria. También me sedujo lo pintoresco de la clientela. Tenía muchos años sin probar pulque.
e) La peña del Son: Ubicado en Gallo Rojo casi esquina con la cuarta avenida, los aventurados que se arriesgan a ir en busca del Son Cubano, encuentran este local atendido con buena mano y mejor ánimo. La rumba no para y sigue siendo cultura.
f) El rincón del tejedor, en la cafelibrería El Péndulo: Fui llevada allí no por el tinto, ni por la botana, sino para escuchar cantar a mis amigos y a los amigos de mis amigos. Me dejé mecer en sus sillas de cuero y arropar en la noche.
g) Collage - Bar Karaoke: Estratégicamente situado en la Zona Rosa, cuando llegué al Collage saludé a todos porque no conocía a la anfitriona... luego me informaron que mi fiesta estaba escaleras arriba. Pero creo que es normal en un Karaoke que deje uno afuera las inhibiciones.
h) Cantina Dos Naciones: Si la rumba es cultura, eso nunca fue más cierto que en el Dos Naciones. Aún bailan mujeres al ritmo de las notas del piso de arriba y abajo nos atascamos de botana que se paga sola a la tercera cerveza. Allí el tiempo parece detenido y sólo queda la platica de dos que conversan. Bolívar, a unas cuadras del metro Allende.
i) Starbucks de WTC - Félix Cuévas: Nunca en mi vida había ido tanto al Starbucks. La verdad no estuvo planeado, pero una de mis mejores amigas lo declaró centro de operaciones para desfacer entuertos y recordar la infancia... Allí, frente a un café que nunca supe si era largo, grande, alto, ancho o que diablos, nos reímos y realizamos nuevos planes para conquistar el mundo.
j) Las escaleras: Sentada en el bordo de una ventana o con los pies colgando, podrían encontrarme echa un ovillo en las escaleras. Una cerveza muy grande para mi cuerpo, a decir de la bioquímica, sería pretexto suficiente para prolongar la tarde y convertirla en noche. En la Calle de Donceles, domicilio conocido.
D.
La verdad creo que en romper prejuicios nunca ha tenido un año tan bueno.
Así que sin más, sin orden específico de preferencias les presento mis lugares favoritos del 2010
a) La plaza de Toros México: La veía por afuera y la curiosidad me ganaba... Y al entrar la cerveza de 10 pesos ganó mi corazón. Un lugar entrañable, lleno de carteles que te invitan a viajar al pasado. La primera vez que fui estaba allí Juan Ramón de la Fuente y se cortaron tres orejas. Luego se te mete en la sangre.
b) El museo de Bellas Artes - La exposición de René Magritte: Ya he ido a Bellas Artes muchas veces, pero no hay nada como ir a una exposición que te robe el alma. Así fue para mi ver la obra de René Magritte en Bellas Artes: me hizo redimensionar por completo el Palacio. Larga vida.
c) La mezcalería "Al Andar" en Regina: En mis correrías y desvíos este lugar se hizo mi central de operaciones para platicar y beber. Situado en estratégica zona para ver pasar gente extraña, Al Andar se ganó mi corazón.
d) Pulquería La risa: En la segunda privada de Mesones esquina con la calle Mesones llegué a la risa un día que tenía mucha hambre y me pusieron de botana un plato de arroz con frijoles que me supo a pura gloria. También me sedujo lo pintoresco de la clientela. Tenía muchos años sin probar pulque.
e) La peña del Son: Ubicado en Gallo Rojo casi esquina con la cuarta avenida, los aventurados que se arriesgan a ir en busca del Son Cubano, encuentran este local atendido con buena mano y mejor ánimo. La rumba no para y sigue siendo cultura.
f) El rincón del tejedor, en la cafelibrería El Péndulo: Fui llevada allí no por el tinto, ni por la botana, sino para escuchar cantar a mis amigos y a los amigos de mis amigos. Me dejé mecer en sus sillas de cuero y arropar en la noche.
g) Collage - Bar Karaoke: Estratégicamente situado en la Zona Rosa, cuando llegué al Collage saludé a todos porque no conocía a la anfitriona... luego me informaron que mi fiesta estaba escaleras arriba. Pero creo que es normal en un Karaoke que deje uno afuera las inhibiciones.
h) Cantina Dos Naciones: Si la rumba es cultura, eso nunca fue más cierto que en el Dos Naciones. Aún bailan mujeres al ritmo de las notas del piso de arriba y abajo nos atascamos de botana que se paga sola a la tercera cerveza. Allí el tiempo parece detenido y sólo queda la platica de dos que conversan. Bolívar, a unas cuadras del metro Allende.
i) Starbucks de WTC - Félix Cuévas: Nunca en mi vida había ido tanto al Starbucks. La verdad no estuvo planeado, pero una de mis mejores amigas lo declaró centro de operaciones para desfacer entuertos y recordar la infancia... Allí, frente a un café que nunca supe si era largo, grande, alto, ancho o que diablos, nos reímos y realizamos nuevos planes para conquistar el mundo.
j) Las escaleras: Sentada en el bordo de una ventana o con los pies colgando, podrían encontrarme echa un ovillo en las escaleras. Una cerveza muy grande para mi cuerpo, a decir de la bioquímica, sería pretexto suficiente para prolongar la tarde y convertirla en noche. En la Calle de Donceles, domicilio conocido.
D.
¿Debí ser entomóloga? Museo de Historia Natural
Frente a la vitrina de los escarabajos y las mariposas del museo de historia Natural de la ciudad de México, me asalta la duda... ¿Debí ser entomóloga?
Desde siempre me gustaron los bichos, más si son raros o coloridos; no sólo las mariposas, sino toda clase de bichos, incluso los que a muchas niñas hacen decir "Wiuck"
Me gustan las arañas y me fascinan los escorpiones... y realmente me gustaba más mi libro de ciencias naturales que el de ciencias sociales, pues habia más misterios por resolver.
Me gustan las noches estrelladas y las visitas a los planetarios. Me encantan las teorías sobre el origen del universo... y tengo un fetiche con los lentes y los muchachos que sostienen pilas de libros.
Pero a veces creo que lugares como el Museo de Historia Natural son capaces de desalentar a cualquiera...
Porque sumido en la desmemoria presupuestal, el museo parece tener cédulas de los años 70 y está olvidado en una esquina del Bosque de Chapultepec, cercano al Panteón de Dolores.
La construcción muestra los estragos del tiempo y aunque se notan algunos esfuerzos por abordar los temas de interés "de este siglo" en las salas que abordan el tema del cuidado ambiental y la preservación de la biodiversidad, gran parte de las colecciones son ejemplares viejisimos.
Creo que los visitantes merecen que su recorrido por el museo de Historia Natural sea una experiencia llena de sorpresas y descubrimientos, como resultó mi infancia... No me parece que esas empolvadas cédulas hagan justicia de la maravilla que es descúbrir la diversidad de formas de vida de este planeta...
En fin.
Pese a que estudie otra cosa, aún me gustan los bichos, en especial los raros.
D.
Desde siempre me gustaron los bichos, más si son raros o coloridos; no sólo las mariposas, sino toda clase de bichos, incluso los que a muchas niñas hacen decir "Wiuck"
Me gustan las arañas y me fascinan los escorpiones... y realmente me gustaba más mi libro de ciencias naturales que el de ciencias sociales, pues habia más misterios por resolver.
Me gustan las noches estrelladas y las visitas a los planetarios. Me encantan las teorías sobre el origen del universo... y tengo un fetiche con los lentes y los muchachos que sostienen pilas de libros.
Pero a veces creo que lugares como el Museo de Historia Natural son capaces de desalentar a cualquiera...
Porque sumido en la desmemoria presupuestal, el museo parece tener cédulas de los años 70 y está olvidado en una esquina del Bosque de Chapultepec, cercano al Panteón de Dolores.
La construcción muestra los estragos del tiempo y aunque se notan algunos esfuerzos por abordar los temas de interés "de este siglo" en las salas que abordan el tema del cuidado ambiental y la preservación de la biodiversidad, gran parte de las colecciones son ejemplares viejisimos.
Creo que los visitantes merecen que su recorrido por el museo de Historia Natural sea una experiencia llena de sorpresas y descubrimientos, como resultó mi infancia... No me parece que esas empolvadas cédulas hagan justicia de la maravilla que es descúbrir la diversidad de formas de vida de este planeta...
En fin.
Pese a que estudie otra cosa, aún me gustan los bichos, en especial los raros.
D.
Chapingo: la explotación de la tierra, no del hombre
El sábado fui al penúltimo día del doble evento organizado por la Universidad Autónoma de Chapingo: la vigésimo quinta feria del libro y la décimo cuarta feria de la cultura rural; esto debido a que la Universidad de Chapingo es una escuela dedicada a la enseñanza de agronomía, economía agrícola, sociología rural y muchas otras carreras de las que tanta falta hacen...
Justo ayer platicaba con mi abuelo sobre lo desconfiado de los campesinos ante los métodos de los ingenieros agrónomos y lo descuidado del campo mexicano. Es tan dura la tarea y tan pocos los apoyos que los más se han decidido a emigrar.
Incluso tengo un primo político que se va cada año a Canada para trabajar allá la tierra en enormes extensiones de campo; aquí, mientras tanto, los estudiantes que saben de cultivos hidropónicos, ciencias forestales, hortícultura y tantas otras cosas, están desperdiciados.
La Universidad Autónoma de Chapingo cuenta con un campus bastante amplio, en la carretera libre México Texcoco, donde además alberga a un nutrido grupo de estudiantes que vienen de lejos a estudiar.
Siempre que se realiza esta feria (y que mis padres se enteran a tiempo) acudimos a comprar productos agrícolas, artesanías y a comer, porque suelen tener una muestra gastronómica, sobre todo de los estados invitados.
Esta vez llegamos con el diente afilado a la Feria, así que lo primero que hicimos fue buscar los puestos de comida... pero en el afán de no distraer a los estudiantes (¿o será plan con maña para que los visitantes llegaramos con más hambre?) los stands de la feria fueron colocados en el área más lejana a la entrada principal, detrás de los campos deportivos.
Para la feria del libro, el invitado especial era Guatemala, pero acudimos después a ver libros bajo la consigna familiar "la panza es primero".
Mi papá pidió un consomé y un mixote de borrego, mientras que mi madre atacó las empanadas veracruzanas y pidió un platano con queso y crema... yo tenía ganas de una tlayuda con cecina y queso de hebra, pero la fila era enorme: así que me conformé con un pambazo con chorizo y papas, de muy buen ver.
Una vez satisfechos nuestros bajos instintos, acudimos al pabellón de las actividades de la Universidad, donde había cultivos hidropónicos de jitomates, lechugas e incluso algunas flores de ornato, también tenían conejos y cucarachas de madagascar... Variedad, pues.
Los otros pabellones eran de artesanías y los recorrí con premura, porque hacía un calor agobiante y faltaba la circulación del aire. (Además me faltaba dinero, porque siempre que uno ve tantas cosas bonitas resulta una tentación: rebozos, joyería, piezas de cristal, cuero, vidrio, hueso, marmol, onix, piedra, madera... tan amplia como es la artesanía mexicana).
Finalmente visitamos la sección de libros: algunas de las librerías eran de libros usados, cercanos a Texcoco, allí había algunas cosas interesantes... (Por fin iba a adquirir "El amante") pero tenían precio de librería de nuevo, así que desistí.
Regresé a casa muy relajada, sobre todo por la caminata en los arbolados prados de la feria de Chapingo, cuyo lema es "Enseñamos la explotación de la tierra, no del hombre" (Y tanta falta que nos hace en estos días...)
D.
Justo ayer platicaba con mi abuelo sobre lo desconfiado de los campesinos ante los métodos de los ingenieros agrónomos y lo descuidado del campo mexicano. Es tan dura la tarea y tan pocos los apoyos que los más se han decidido a emigrar.
Incluso tengo un primo político que se va cada año a Canada para trabajar allá la tierra en enormes extensiones de campo; aquí, mientras tanto, los estudiantes que saben de cultivos hidropónicos, ciencias forestales, hortícultura y tantas otras cosas, están desperdiciados.
La Universidad Autónoma de Chapingo cuenta con un campus bastante amplio, en la carretera libre México Texcoco, donde además alberga a un nutrido grupo de estudiantes que vienen de lejos a estudiar.
Siempre que se realiza esta feria (y que mis padres se enteran a tiempo) acudimos a comprar productos agrícolas, artesanías y a comer, porque suelen tener una muestra gastronómica, sobre todo de los estados invitados.
Esta vez llegamos con el diente afilado a la Feria, así que lo primero que hicimos fue buscar los puestos de comida... pero en el afán de no distraer a los estudiantes (¿o será plan con maña para que los visitantes llegaramos con más hambre?) los stands de la feria fueron colocados en el área más lejana a la entrada principal, detrás de los campos deportivos.
Para la feria del libro, el invitado especial era Guatemala, pero acudimos después a ver libros bajo la consigna familiar "la panza es primero".
Mi papá pidió un consomé y un mixote de borrego, mientras que mi madre atacó las empanadas veracruzanas y pidió un platano con queso y crema... yo tenía ganas de una tlayuda con cecina y queso de hebra, pero la fila era enorme: así que me conformé con un pambazo con chorizo y papas, de muy buen ver.
Una vez satisfechos nuestros bajos instintos, acudimos al pabellón de las actividades de la Universidad, donde había cultivos hidropónicos de jitomates, lechugas e incluso algunas flores de ornato, también tenían conejos y cucarachas de madagascar... Variedad, pues.
Los otros pabellones eran de artesanías y los recorrí con premura, porque hacía un calor agobiante y faltaba la circulación del aire. (Además me faltaba dinero, porque siempre que uno ve tantas cosas bonitas resulta una tentación: rebozos, joyería, piezas de cristal, cuero, vidrio, hueso, marmol, onix, piedra, madera... tan amplia como es la artesanía mexicana).
Finalmente visitamos la sección de libros: algunas de las librerías eran de libros usados, cercanos a Texcoco, allí había algunas cosas interesantes... (Por fin iba a adquirir "El amante") pero tenían precio de librería de nuevo, así que desistí.
Regresé a casa muy relajada, sobre todo por la caminata en los arbolados prados de la feria de Chapingo, cuyo lema es "Enseñamos la explotación de la tierra, no del hombre" (Y tanta falta que nos hace en estos días...)
D.
Teotenango: tierra de los papalotes de plástico
Ayer fui a Tenango del Valle, población del Estado de México que queda aproximadamente a 26 kilométros de Toluca, la capital del estado, y a dos horas y media de la ciudad de México.
O sea, aquí cerquita.
Cerca de Tenango del Valle, está la zona arqueológica de Teotenango, que por azares del destino quedó en manos del Instituto Mexiquense de cultura, en lugar de quedar a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
El resultado es que la entrada es más barata, las cédulas menos extensas y hay una vereda comunal por la cual las personas de Tenango del Valle pueden entrar a la zona arqueológica sin pagar y van a volar papalotes (cometas, les llaman en otras partes) y llevan a pastar a sus borregos.
Mientras estabamos allí, un par de niños de menos de siete años subieron a lo alto de la pirámide con un papalote hecho de una bolsa de plástico cortada en forma de rombo, con pedacitos de plástico como cola del papalote. (El invencible, el más barato).
Voló muy alto, debo decir.
Como siempre, la consigna era "buscar el sitio más escarpado y extremo para bajar de la zona arqueológica", así que mi padre dio con la consignada vereda y por allí llegamos al centro de la población.
La zona arqueológica de Teotenango consiste en una serie de conjuntos piramidales de piedra, para llegar arriba hay una rampa bastante empinada y no apta para cardiacos, que puede ser recorrida en unos 15 a 20 minutos, dependiendo de la condición física del paseante.
Los pobladores originales de Teotenango mantenían su economía en asociación con los Teotihuacanos, por lo que cuando esta ciudad fue en decadencia, Teotenango también sufrió estragos en su economía.
Actualmente, Tenango del Valle es una población mucho más pequeña que su vecino, Metepec, donde también fuimos a comer y a visitar algunos de los muchos puestos de artesanías de la población...
De Metepec, debo decir que se ha convertido en una zona conurbada de Toluca, puesto que la distancia que separaba a estos dos centros urbanos ha quedado borrada por la gran cantidad de zonas residenciales y plazas comerciales...
El centro de Metepec es bonito, con todo, tiene una fuente con luces (seguramente en la noche arman algún tipo de espectáculo de fuentes danzantes) y un puente para que atravieses la fuente... La iglesia principal está en alto y tiene una vista bastante completa de la zona centro, además de estar adornada con un mosaico monumental de barro vidriado de colores.
Hay varios restaurantes pintorescos en el centro de Metepec, que dan a la plaza principal y al palacio municipal.
Enfrente de la plaza se puede encontrar un mercado tradicional, donde es posible adquirir pan típico, chorizo verde y cecina. Muy buena cecina, hoy la comimos y le doy mi voto de calidad.
El camino de regreso de Toluca a la ciudad de México se realiza por el bosque conocido como la Marquesa y la zona de corporativos de Santa Fe, lo cual también representa un interesante contraste para rematar el día.
O sea, aquí cerquita.
Cerca de Tenango del Valle, está la zona arqueológica de Teotenango, que por azares del destino quedó en manos del Instituto Mexiquense de cultura, en lugar de quedar a cargo del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
El resultado es que la entrada es más barata, las cédulas menos extensas y hay una vereda comunal por la cual las personas de Tenango del Valle pueden entrar a la zona arqueológica sin pagar y van a volar papalotes (cometas, les llaman en otras partes) y llevan a pastar a sus borregos.
Mientras estabamos allí, un par de niños de menos de siete años subieron a lo alto de la pirámide con un papalote hecho de una bolsa de plástico cortada en forma de rombo, con pedacitos de plástico como cola del papalote. (El invencible, el más barato).
Voló muy alto, debo decir.
Como siempre, la consigna era "buscar el sitio más escarpado y extremo para bajar de la zona arqueológica", así que mi padre dio con la consignada vereda y por allí llegamos al centro de la población.
La zona arqueológica de Teotenango consiste en una serie de conjuntos piramidales de piedra, para llegar arriba hay una rampa bastante empinada y no apta para cardiacos, que puede ser recorrida en unos 15 a 20 minutos, dependiendo de la condición física del paseante.
Los pobladores originales de Teotenango mantenían su economía en asociación con los Teotihuacanos, por lo que cuando esta ciudad fue en decadencia, Teotenango también sufrió estragos en su economía.
Actualmente, Tenango del Valle es una población mucho más pequeña que su vecino, Metepec, donde también fuimos a comer y a visitar algunos de los muchos puestos de artesanías de la población...
De Metepec, debo decir que se ha convertido en una zona conurbada de Toluca, puesto que la distancia que separaba a estos dos centros urbanos ha quedado borrada por la gran cantidad de zonas residenciales y plazas comerciales...
El centro de Metepec es bonito, con todo, tiene una fuente con luces (seguramente en la noche arman algún tipo de espectáculo de fuentes danzantes) y un puente para que atravieses la fuente... La iglesia principal está en alto y tiene una vista bastante completa de la zona centro, además de estar adornada con un mosaico monumental de barro vidriado de colores.
Hay varios restaurantes pintorescos en el centro de Metepec, que dan a la plaza principal y al palacio municipal.
Enfrente de la plaza se puede encontrar un mercado tradicional, donde es posible adquirir pan típico, chorizo verde y cecina. Muy buena cecina, hoy la comimos y le doy mi voto de calidad.
El camino de regreso de Toluca a la ciudad de México se realiza por el bosque conocido como la Marquesa y la zona de corporativos de Santa Fe, lo cual también representa un interesante contraste para rematar el día.
D.
El amor hasta la locura: arrebatos eróticos y místicos...
Ayer fui al museo Soumaya a ver esta exposición temporal (creo que se termina este mes).
Al respecto, debo decir que lo que más me gustó fueron las citas de la museografía... en realidad la exposición abarca demasiados temas, sin mucha unidad, pero no por eso deja de ser interesante.
Al tocar temas tan disímiles e intentar darles un hilo argumental a través del amor (el amor como arrebato, como experiencia mística) el espacio resulta incluso sofocante. Pero empezando por el principio, me pareció un acierto comenzar con Adán y Eva, el Pecado original y cuadros muy simbólicos, como el de la escuela holandesa de pintura de Lucas Cranch.
Luego, en un cambio (no sé si decir... contrastante) vienen una serie de cuadros sobre el nacimiento de los volcanes, en donde se narra la historia de la mujer dormida (con cromos como de calendario) y posteriormente, unas piezas de las diversa manifestaciones de cupido, con el correspodiente mito de Psique y Eros...
Más adelante se muestra a María Magdalena, unos desnudos... el éxtasis místico de Santa Teresa, un vestido de novia, fotos de damas enamoradas, estatuas de San Antonio de cabeza y los versos que enviaban a sus novios...
Como dije, quizá sufrí de una sobre exposición a las imagenes, pero deberían visitar la exposición antes que se termine para ir a leer a Benedetti y a Sor Juana en menos de 300 metros cuadrados.
D.
Al respecto, debo decir que lo que más me gustó fueron las citas de la museografía... en realidad la exposición abarca demasiados temas, sin mucha unidad, pero no por eso deja de ser interesante.
Al tocar temas tan disímiles e intentar darles un hilo argumental a través del amor (el amor como arrebato, como experiencia mística) el espacio resulta incluso sofocante. Pero empezando por el principio, me pareció un acierto comenzar con Adán y Eva, el Pecado original y cuadros muy simbólicos, como el de la escuela holandesa de pintura de Lucas Cranch.
Luego, en un cambio (no sé si decir... contrastante) vienen una serie de cuadros sobre el nacimiento de los volcanes, en donde se narra la historia de la mujer dormida (con cromos como de calendario) y posteriormente, unas piezas de las diversa manifestaciones de cupido, con el correspodiente mito de Psique y Eros...
Más adelante se muestra a María Magdalena, unos desnudos... el éxtasis místico de Santa Teresa, un vestido de novia, fotos de damas enamoradas, estatuas de San Antonio de cabeza y los versos que enviaban a sus novios...
Como dije, quizá sufrí de una sobre exposición a las imagenes, pero deberían visitar la exposición antes que se termine para ir a leer a Benedetti y a Sor Juana en menos de 300 metros cuadrados.
D.
La pluma Parker
- ¿Que será mejor?, ¿esperar o que te esperen?
- Ya lo descubrirás.
Le dije.
Y allí estaba, esperándome. Yo lo esperé muchas veces, antes.
Mi mamá me dijo que fuera a devolverle su pluma Parker. Finalmente él me la regaló.
- De regalo de graduación. - Me dijo.
Tuvimos un buen día, comimos tortas. A veces pienso que las tortas son el destino de todas mis relaciones, porque nunca me alcanza para invitar algo más estiloso, que vaya más allá de los sandwiches y las tortas.
Una vez disparé tacos.
Platicamos muchas cosas, me dijo lo que había cambiado.
Él me colmó de regalos, le envio dulces a mi mamá y nos despedimos.
De regreso a casa llovía y me pareció muy apropiado.
D.
- Ya lo descubrirás.
Le dije.
Y allí estaba, esperándome. Yo lo esperé muchas veces, antes.
Mi mamá me dijo que fuera a devolverle su pluma Parker. Finalmente él me la regaló.
- De regalo de graduación. - Me dijo.
Tuvimos un buen día, comimos tortas. A veces pienso que las tortas son el destino de todas mis relaciones, porque nunca me alcanza para invitar algo más estiloso, que vaya más allá de los sandwiches y las tortas.
Una vez disparé tacos.
Platicamos muchas cosas, me dijo lo que había cambiado.
Él me colmó de regalos, le envio dulces a mi mamá y nos despedimos.
De regreso a casa llovía y me pareció muy apropiado.
D.
Bestiario
Hoy fui al zoológico de San Juan de Aragón. Hace ya un rato que lo reinaguraron, después de haber estado cerrado durante un largo periódo de tiempo en que estuvieron rehabilitando muchas áreas verdes y reconstruyendo los habitats.
Queda aún parte del zoológico viejo, con sus paredes de concreto y sus pequeñas jaulas verdes estilo Infonavit... Mis papás decidieron no visitar esa parte para ahorrarnos la tristeza.
La fila para el único estacionamiento era gigantesca cuando llegamos. Incluso un tipo intento meterse delante de mi mamá cuando ya ibamos a pasar por la caseta. Odio a esa gente advenediza.
Los nuevos habitats son muy bonitos, lo malo es que al igual que en Chapultepec... luego ya no se ve a los animales, que se mimetizan entre la maleza.
Hay senderos para recorrerse en donde se agrupan los animales por regiones y decoraciones que me hacen recordar mi juego de ZooTycon...
Mi papá me compró un chicharrón preparado con harto chile y cueritos... y fui feliz.
D.
Queda aún parte del zoológico viejo, con sus paredes de concreto y sus pequeñas jaulas verdes estilo Infonavit... Mis papás decidieron no visitar esa parte para ahorrarnos la tristeza.
La fila para el único estacionamiento era gigantesca cuando llegamos. Incluso un tipo intento meterse delante de mi mamá cuando ya ibamos a pasar por la caseta. Odio a esa gente advenediza.
Los nuevos habitats son muy bonitos, lo malo es que al igual que en Chapultepec... luego ya no se ve a los animales, que se mimetizan entre la maleza.
Hay senderos para recorrerse en donde se agrupan los animales por regiones y decoraciones que me hacen recordar mi juego de ZooTycon...
Mi papá me compró un chicharrón preparado con harto chile y cueritos... y fui feliz.
D.
Tierra de Fresas
Ando en Irapuato. Es bonito. Ayer visité el centro de noche y hay una plaza con fuentes que prenden al ritmo de la música y muchas iglesias de cuyo nombre no supieron darme razón mis guías.
Me la he pasado muy bien, en plena evasión de mis deberes.
Aunque ayer tendi la cama. Me sentí grande. Ja.
Pero me la he pasado bien chido, viendo películas y andando en cochecito por la ciudad.
Vi caballos ayer. Natalia niega que anden asi por la vida...
Je, bueno, andabamos cerca del Lienzo Charro.
Debo agradecerles de nuevo a mis anfitriones. Aprovecho...
Gracias Natalia y DD.
D.
Me la he pasado muy bien, en plena evasión de mis deberes.
Aunque ayer tendi la cama. Me sentí grande. Ja.
Pero me la he pasado bien chido, viendo películas y andando en cochecito por la ciudad.
Vi caballos ayer. Natalia niega que anden asi por la vida...
Je, bueno, andabamos cerca del Lienzo Charro.
Debo agradecerles de nuevo a mis anfitriones. Aprovecho...
Gracias Natalia y DD.
D.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
La hora del parque
El año pasado me propuse ir diariamente a caminar al parque. Llegaron dos señoritas de la Secretaría de Salud a hacer una toma de signos vit...
Acerca de mí
-
Cuando empecé la idea de llevar un blog, con otra dirección, lo llamé "Calle melancolía" y allí sí explicaba la razón del título d...
-
Debería de existir una regla de las tres citas Que a la tercera se defina y dejen de jugar al "veremos" O. M. La regla de las tr...
-
Hace rato escuchaba a Nina Simone y mi papá salió a reclamar que pusiera música de mariachis, porque es la conmemoración del comienzo de la ...












