Mis amigos fumadores me lo han dicho: "nunca vuelves a sentir lo que sientes al principio, ese mareo extraño, ese dolor en el estómago, que luego extrañas".
Los adictos a otras drogas también lo mencionan... "el primer viaje es el que extrañas, porque ya nunca más vuelves a tener esa primera impresión..."
Dicen que a los asesinos también les sucede: buscan esa explosión de adrenalina. Se vuelve una obsesión matar, porque la sensación de poder y libertad que sienten es indescriptible.
Yo no fumo, ni soy adicta a ninguna otra droga (ni a la Coca - Cola, vamos), tampoco he matado a nadie...
Pero dice la Oreja de Van Gogh que el amor verdadero es sólo el primero y los demás son solo para olvidar.
Es siempre en octubre que recuerdo mi primer viaje "Sola", cuando la abrumadora sensación de pensar que mi destino estaba en mis manos me embargó por primera vez.
Claro, alguna vez había tomado el metro en horas en que debía estar en la escuela y mascando un chicle de menta me internaba en calles nuevas... pero ese viaje marcó muchas de las cosas que como adulta considero en mis prioridades y mis limitaciones.
Ese primer golpe de libertad, de decidir cuanto es demasiado, de mirar sólo mostaza en el refri, sólo latas de atún en la alacena, sólo un trocito de espejo en el lavabo; esa sensación de poseer una ciudad completa con sólo mirarla, de sentirme bella a la luz de una vela, de temblar de frío; esa experiencia de recoger hojas de libros mojadas para armar un librero con tablones de madera y ladrillos rojos, de matar alacranes, de armar un rompecabezas de la guerra de las galaxias...
Recuerdo con claridad aquella mañana frente a la ventana, con el libro de citas de Oscar Wilde, cuando leí aquella frase que ahora es mi himno de batalla "Yo puedo resistirlo todo... menos la tentación".
D.
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Nuevas adquisiciones
En la Facultad de Filosofía y Letras tienen un estante para las "Nuevas adquisiciones" donde están las cosas más bonitas, con olor a nuevo... También en la biblioteca central la tienen.
En la facultad donde yo estudié no tenían; quizá porque no adquieren tantas cosas tan seguido y sería triste ver que hay "nuevas adquisiciones" cada dos años o cosa así...
Pero creo que el olor de libros y revistas nuevas es especial y mágico, por lo que nunca puede uno pasar las páginas por un libro nuevo sin evitar las ganas de meter la nariz enmedio del empastado (¿será que soy medio adicta al olor a pegamento?).
Por eso, hoy que finalmente me animé a ir al remate de libros en el auditorio nacional compré muchas cosas bonitas. (Si, ya sé que los desempleados deprimidos y compulsivos en comprar no deberíamos... perooo...)
Lo malo fue que las escaleras del metro auditorio estaban descompuestas... Lo bueno fue que había muchos libros bonitos y me di vuelo con lo que restaba de mi presupuesto de junio. (Ya era poquito, debo confesar que lo hice bastante bien administrandome este mes)
He aquí mi estrategia para hacer rendir mi dinero:
1. Primero fui a comprar lo más caro, porque así mi cargo de culpa me haría evitar comprar otra cosa de ese mismo precio... lo que sí, es que sufrí mucho en la mesa de Anagrama, al ver que casi todas sus publicaciones estaban a $100.00 y sólo me atreví a comprarme un libro de esa mesa... Ahora es mío un ejemplar de Patricia Highsmith, "Pájaros a punto de volar", del 2002.
2. La extravaganza del día... Un libro de poemas de Paul Claudel en su edición Bilingüe al módico precio de $40.00 de la editorial Siglo XXI... Para los que no conozcan a Claudel, es el autor de la celebre frase que está en la puerta de mi cuarto: "El orden es el placer de la razón pero el desorden es la delicia de la imaginación..."
3. No me quedé con las ganas... Como las obras completas de Bryce Echenique en Anagrama estaban en $100.00 me compré un libro de cuentos de él, pero de otra editorial, de bolsillo, pasta dura... en $20.00!
4. Busqué nuevos clásicos: compré "Canta la hierba" la primera novela de Doris Leesing (1950), premio Nobel de Literatura, 2007... Por $20.00, de bolsillo, en Ediciones Zeta. (Donde también compré un libro de Ciencia Ficción que voy a regalar mañana)
5. Fui a buscar viejos amigos, como Juan José Millas, de quien, por $30.00 me traje "Cuentos de adúlteros desorientados" (2003)
El recuento... seis libros y una sonrisota, que me duró poco, porque hoy hice el cierre de mes y resulta que me he gastado más que en mayo y abril juntos. (Pero eso fue por la contingencia, porque en esos días no gasté casi nada...)
Al menos puse este estante, a modo de "nuevas adquisiciones", por si quieren pasear su nariz por la costura de mis libros nuevos.
En la facultad donde yo estudié no tenían; quizá porque no adquieren tantas cosas tan seguido y sería triste ver que hay "nuevas adquisiciones" cada dos años o cosa así...
Pero creo que el olor de libros y revistas nuevas es especial y mágico, por lo que nunca puede uno pasar las páginas por un libro nuevo sin evitar las ganas de meter la nariz enmedio del empastado (¿será que soy medio adicta al olor a pegamento?).
Por eso, hoy que finalmente me animé a ir al remate de libros en el auditorio nacional compré muchas cosas bonitas. (Si, ya sé que los desempleados deprimidos y compulsivos en comprar no deberíamos... perooo...)
Lo malo fue que las escaleras del metro auditorio estaban descompuestas... Lo bueno fue que había muchos libros bonitos y me di vuelo con lo que restaba de mi presupuesto de junio. (Ya era poquito, debo confesar que lo hice bastante bien administrandome este mes)
He aquí mi estrategia para hacer rendir mi dinero:
1. Primero fui a comprar lo más caro, porque así mi cargo de culpa me haría evitar comprar otra cosa de ese mismo precio... lo que sí, es que sufrí mucho en la mesa de Anagrama, al ver que casi todas sus publicaciones estaban a $100.00 y sólo me atreví a comprarme un libro de esa mesa... Ahora es mío un ejemplar de Patricia Highsmith, "Pájaros a punto de volar", del 2002.
2. La extravaganza del día... Un libro de poemas de Paul Claudel en su edición Bilingüe al módico precio de $40.00 de la editorial Siglo XXI... Para los que no conozcan a Claudel, es el autor de la celebre frase que está en la puerta de mi cuarto: "El orden es el placer de la razón pero el desorden es la delicia de la imaginación..."
3. No me quedé con las ganas... Como las obras completas de Bryce Echenique en Anagrama estaban en $100.00 me compré un libro de cuentos de él, pero de otra editorial, de bolsillo, pasta dura... en $20.00!
4. Busqué nuevos clásicos: compré "Canta la hierba" la primera novela de Doris Leesing (1950), premio Nobel de Literatura, 2007... Por $20.00, de bolsillo, en Ediciones Zeta. (Donde también compré un libro de Ciencia Ficción que voy a regalar mañana)
5. Fui a buscar viejos amigos, como Juan José Millas, de quien, por $30.00 me traje "Cuentos de adúlteros desorientados" (2003)
El recuento... seis libros y una sonrisota, que me duró poco, porque hoy hice el cierre de mes y resulta que me he gastado más que en mayo y abril juntos. (Pero eso fue por la contingencia, porque en esos días no gasté casi nada...)
Al menos puse este estante, a modo de "nuevas adquisiciones", por si quieren pasear su nariz por la costura de mis libros nuevos.
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