Darina con alas

Proxémica

09 abril, 2010
Ahora hay diez personas viviendo en mi casa. Eso representa el doble de las personas que actualmente viven aquí, así que me siento más tensa que una cuerda de violín lista para tocar.

Hoy llegué temprano del trabajo y asalté el refrigerador... Bueno, lo que pude, porque la comida se acaba más rápido, la basura se acumula con el doble de rapidez y el 50% del tiempo siento que me falta el aire.

No es que mi familia me desagrade, o que realmente sea una mala persona... pero desde que me dijeron que mi familia expandida vendría para acá, empecé a tener sueños perturbadores.

En uno de ellos mi tía insistía en que la mejor manera de deshacerse de la basura orgánica era quemarla... así que instalaba una fogata de cascaras de aguacate y cascarones de huevo en la sala, para mi horror y espanto.

La casa pronto se llenaba de un humo negro y yo maldecía la buena voluntad de mi padre de salvar al mundo. (O al menos al pedacito de mundo que le tocó cuidar).

En otro de mis sueños, mi hermana, mi mamá, mi papá y yo nos ibamos de vacaciones y él insistía en tomar un paseo en una trajinera... pero tomabamos un camino lleno de rápidos, que volvía la tranquila travesía en un viaje mortal, donde se atravesaban traileres llameantes, el aeropuerto explotaba a nuestras espaldas y al desembarcar unos extraños raptaban a mi madre...

Los costos que hay que pagar, cuando el espacio vital se comparte... ¿O será que este cuarto es muy pequeño para las cosas que sueño?

D.

4 comentarios:

fher dijo...

Ningún cuarto es pequeño para los sueños, simplemente porque los sueños no pueden encerrarse en ellos. Y si así te parece, te recomiendo que abras las ventanas.

Besos y paciencia

Darina Silverstone dijo...

Mi ventana da a un pasillo con una escalera que sólo sirve para bajar...

D.

Juan dijo...

curioso que leyuera esta entrada hasta hoy y no cuando la publicaste, pues justo esta mañana, o mejr dicho, todo el fin de semana, tuve sueños bien intensos, de esos que abarcan todos los sentimientos posibles...

y bueno, si luego las multitudes a uno lo aturden, con mayor razón en un espacio reducido!!!

me pasa seguido, un día le dije a mi jefe "ya me voy, estoy engentado"!!!!

Darina Silverstone dijo...

Juan:

A mi también me pasa eso... cuando hay demasiada gente en la oficina, intento moverme.

D.