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Y al final...

¡Si pasó Oscar a saludar!

Increíble.

Seguro estoy siguiendo bien sus instrucciones para destruir la realidad.

Recapacitando, sobre este año que está a un mes de terminarse, me doy cuenta de que la vida nos tiene una sorpresa a la vuelta de la esquina y hay que aprovechar la libertad de ser distinto.

¿Quién dice yo?

D. Publicar entrada

La sorpresa de ayer

Ayer estaba desvelándome y, antes de dormir, revisé mi correo...

¿Cuál fue mi sorpresa?

Encontrar un comentario de Santiago Álvarez Tostado, un cineasta de la Universidad Latinoamericana, en donde me compartía la dirección donde podía ver de nuevo un  corto que reseñé en Abril, pues un accidente feliz me hizo poner atención a su obra: http://www.vimeo.com/6830500 


Este tipo de hallazgos siempre me emocionan, pues me hacen pensar que el mundo es pequeñito y se toca en sus esquinas... Como cuando David Pedraza, de Serpiente Elástica, encontró otra reseña que hice de su también muy sabrosa obra blusera. 


Aquí está la entrada que trajo a Santiago hasta el blog...


Así que si algún día reseño algo de Oscar de la Borbolla y él llega a dejarme un abrazo, me daré por bien servida... Jo, jo.


D. 


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Violeta Celis: que sorpresas tiene uno

Hoy por la mañana reflexionaba en las curiosas coincidencias que me hicieron llegar a escuchar a Violeta Celis, museografa y crítica de arte que colabora en la estación de Reactor, 105.7 de F.M.

Todo empezó el triste día que los locutores del programa que escuchaba por la mañana anunciaron que era su último día: aunque la programación musical de su estación no me complacía, me hacían reír (situación que es necesaria en una ciudad como esta, sobre todo cuando viajas diariamente hora y media para ir al trabajo)

Así que, huérfana de estación de radio, comencé a buscar en el cuadrante, sin demasiada esperanza.

Caí en Reactor, una pequeña estación de radio publica que tiene pésima recepción en más de una zona de la ciudad, pero cuyos locutores son mucho más agradables que pasarse los noticiarios en seco...

Y los lunes tienen como invitada a Violeta Celis.

Ustedes a lo mejor no lo sabían, porque a veces me privo de todo y me alejo de las exposiciones, pero me emociona y entusiasma mucho el arte: sobre todo el arte abstracto.

Violeta Celis, quien fue Jefa del Departamento de Educación del Museo Tamayo de Arte Contemporáneo.

Después, al intentar buscar más información de ella (porque en sus intervenciones radiales siempre me ha parecido muy atinada y justa) encontré que también colaboró con el famoso Moon Raider, líder de la Gran Nación Efímera , prueba indiscutible además de que el destino trabaja de maneras muy misteriosas.

Mientras me mordía los labios recriminándome que no he podido ir a galerías, museos ni nada que se le parezca a últimas fechas, uno de mis amigos me comenzó a preguntar por artistas abstractos (¡Si, todo en el mismo día!)

Entonces tuve la ocasión de recomendarle a Kandinsky y Lilia Carrillo, de quien ya hablé en este blog. 

Y ya, sintiéndome muy muy, me prometí que ahora si iré a alguna exposición...

Pero quizá espere a ver que recomienda Violeta el próximo lunes. 

Están invitados a escucharla, pasa aproximadamente a las 9, mientras transcurre "El fin del mundo" (así se llama el programa, no se asusten).

En una de esas hasta se animan a ir a la exposición conmigo... o nos encontramos por allí. Así son las sorpresas que tiene uno. 

D. 

Inexacta

Para olvidar este absurdo sueño de parir quimeras,
quiero recordar esa nostalgia...
Sueño con las serpientes rojasque una vez rodearon tus manos,
atrapando, eso que llamabas vida o muerte.

Cuando creías que vivir era eso,
eso de hacer fluir tu sangre,
eso de sentir latir la herida...

Ahora que el frío te cala los huesos
y mis quimeras surcan los mares,
creo que he cumplido mi designio
de ser la madre de sueños y pesadillas.

A veces me quedo helada frente a los autos
y sus luces me sorprenden como a un conejo:
quisiera que todo instinto de sobrevivir desapareciera,
que de una vez se lleve la muerte mis deseos.

Sólo el deseo me mantiene aquí,
me mueve de un sitio a otro,
vil marioneta de mi propio hedonismo.

Atada a este absurda vocaciónde saberme soñadora irredenta...
Esto de idear escenarios fantásticos, con café, leche, galletas,
en mundo de besos sin filas,
donde no tienes que esperar para que llegue el por siempre.

Donde amar no cuesta la vida,
donde vivir no mata,
donde la sangre fluye sin cesar
y no quedan cicatrices en las heridas.

Soy un conejo en medio de la carretera
deslumbrada por las luces altas
y si me preguntas como me va sin tí,
te diré... muy bien,
sigo siendo como era,
inexacta.

D.

La hora del parque

El año pasado me propuse ir diariamente a caminar al parque. Llegaron dos señoritas de la Secretaría de Salud a hacer una toma de signos vit...