Darina con alas

Lilia Carrillo: una ventana a la abstracción lirica

01 septiembre, 2009
Este lunes tuve ocasión de asistir a una conferencia en Casa Lamm de la maestra Gloria Hernández, donde expuso parte de su extensa investigación sobre la vida y obra de la pintora mexicana Lilia Carrillo.

Algo interesante del planteamiento de Gloria Hernández respecto a Lilia Carrillo es que la toma como punto de partida para la reflexión sobre los temas que a ella le interesan; por ello no es de extrañar que la pintura abstracta de Carrillo sea el eje del cual se desprenden una serie de afirmaciones propias de la maestra Gloria Hernández sobre el significado de la propia existencia.

Como pintora, Lilia Carrillo no ha sido tan reconocida como otras luminarias del arte pictórico del siglo XX en México; en parte porque su obra es mayoritariamente abstracta, por lo que se requiere un poco más de disposición de parte del espectador para acceder a la obra. No resulta igual que mirar una casita con un arbolito...

Sin embargo, bajo una mirada más minuciosa de los cuadros de Lilia Carrillo, surgen reflexiones interesantes, puesto que son obras que te invitan a que aportes tu granito de arena para reconstruirlas; más allá del titulo, que a veces suele dar pistas de por donde entrar a la obra (como en el caso que da título a esta entrada, "La ventana", que tuve el gusto de ver y hasta analizar con lupa).

Creo que al terminar la conferencia todos nos quedamos con más dudas que respuestas, pero eso es una señal positiva, creo yo, porque el ponente que sabe despertar la duda y la curiosidad en sus escuchas, es una persona inteligente y provocadora, justo como deben ser los artistas...

Al menos eso creo yo, pero claro, este blog también es una obra abierta.

D.

2 comentarios:

Yareli dijo...

Ayer leí un par de ensayos de Gadamer que hablaba precisamente sobre la interpretación, así como el poetizar.
Me gusto esa parte en la que se habla de crear un puente entre ambos espítius, el creador y el espectador, gracias a la obra de arte, existe un punto en el que ambos espítitus cohabitan. Una fracción de tiempo perdida en donde encontramos algo sobre nosotros mismos que se encontraba oculto...pocas veces ese descubrimiento trasciende a una tranformación más palpable, yo creo que no hay que dejar de buscarlo.

Saludos!

Darina Silverstone dijo...

Ah!

Gadamer es muy bueno, la verdad el concepto de puente es polifascético.

Muchas gracias por la imagen, Yare, es muy oportuna.

D.