Inexacta

12 febrero, 2008
Para olvidar este absurdo sueño de parir quimeras,
quiero recordar esa nostalgia...
Sueño con las serpientes rojasque una vez rodearon tus manos,
atrapando, eso que llamabas vida o muerte.

Cuando creías que vivir era eso,
eso de hacer fluir tu sangre,
eso de sentir latir la herida...

Ahora que el frío te cala los huesos
y mis quimeras surcan los mares,
creo que he cumplido mi designio
de ser la madre de sueños y pesadillas.

A veces me quedo helada frente a los autos
y sus luces me sorprenden como a un conejo:
quisiera que todo instinto de sobrevivir desapareciera,
que de una vez se lleve la muerte mis deseos.

Sólo el deseo me mantiene aquí,
me mueve de un sitio a otro,
vil marioneta de mi propio hedonismo.

Atada a este absurda vocaciónde saberme soñadora irredenta...
Esto de idear escenarios fantásticos, con café, leche, galletas,
en mundo de besos sin filas,
donde no tienes que esperar para que llegue el por siempre.

Donde amar no cuesta la vida,
donde vivir no mata,
donde la sangre fluye sin cesar
y no quedan cicatrices en las heridas.

Soy un conejo en medio de la carretera
deslumbrada por las luces altas
y si me preguntas como me va sin tí,
te diré... muy bien,
sigo siendo como era,
inexacta.

D.

1 comentarios:

Pequeña Saltamontes dijo...

Cuando siento que no tengo motivos para seguir, me basta recordar estas sonrisas.

Y siento sus bracitos en mi cuello y sonrío y me digo "seguiré y volveré. Tengo que verlas otra vez".