Darina con alas

De la miseria y la inspiración

28 abril, 2010
La razón por la cual la gente feliz no escribe cosas buenas, es incomprensible para mí.

Debe ser la misma razón por la cual los músicos felices no componen (Sabina Dixit).

¿Será la misma razón por la cual los pintores torturados que mueren en la miseria y cortandose orejas, son luego recordados (y sus orejas forman nuevos grupos musicales)?

¿Será que la miseria y la inspiración están ligados?

¿Será que sólo los dramaturgos locos, que viven entre botellas de cerveza y nubes de humo escriben cosas que te hacen llorar?

¿Será que sólo aquellas mujeres desquiciadas que acaban metiendose a un auto para respirar el monóxido de carbono o que se sumergen en el mar pueden escribir versos bonitos?

¿Será que sólo la vida monástica o la reclusión de la sociedad te da la material suficiente para construir muros, trancas, puentes levadizos, torres y balcones interiores, para ser un nuevo Escher, un arquitecto fantástico de lo tortuoso, de lo doloroso, del espíritu humano en pleno, cuando se retuerce en agonía?

Lo pensaba, justo lo pensaba el martes, cuando puse al máximo filósofo mexicano, creador de las sentencias más conocidas de nuestro amado pueblo... José Alfredo Jiménez.

Nada me han enseñado los años
siempre caigo en los mismos errores
otra vez a brindar con extraños
y a llorar por los mismos dolores...

Mientras pensaba en mi vida amorosa, recordaba que en los momentos en que más he sido feliz, menos he tenido ocasión (o ganas) de escribir.

Sin embargo, recuerdo esos momentos de retortijones, lagrimas en la almohada, cuadernos llenos de mocos, como etapas llenas de descubrimientos.

(No es que esté instalada en una de esas etapas depresivas, es que me puse a pensar en la génesis del poema de ayer)

Así que como dice mi querido y nunca bien ponderado amigo Juan... "Engáñame a mi también"

D.

2 comentarios:

Yareli dijo...

creo que los artistas si stán del nabo...pobrecitos.

Pero quizá algunos sean inmortales!

Darina Silverstone dijo...

Yare:

Tú lo sabes.

Yo lo sé.

Quizá ninguna de las dos llegue a ser inmortal...

Jo.