Darina con alas

Fresas Salvajes

10 agosto, 2007
Tomás y Diana me regalaron esta película de Ingmar Bergman y ayer que me dolía la panza decidí quedarme a verla... Total, que el mundo ruede.

Fresas Salvajes es la historia de Isak, un doctor que está a punto de recibir un doctorado Honoris causa por 50 años de labor científica. Tras ser atormentado por una oscura pesadilla decide hacer el viaje de Estocolmo a Lund en auto, acompañado de su nuera, quien se encuentra de visita.

Tras conocer brevemente la vacía y fría vida del Dr. Isak, comprendemos a través de reminisencias del pasado que su distancia de todas las cosas se deben a dos acontecimientos que lo han dejado marcado para siempre.

Nos explicamos entonces la relación que tiene con su ama de llaves, con su nuera, con su hijo y hasta con su propia madre, que aún viven, solitaria y torturada por la caja de juguetes con que recuerda a sus diez hijos y los veranos que pasaban juntos.

El ambiente onírico de la obra hace que el espectador confronte también a sus fantasmas, en una película que resulta muy sugestiva por sus aluciones al tiempo, a la muerte, a el disfrute de la vida y a las cosas que disparan pequeños gatillos en la mente, como puede ser el simple aroma de unas fresas salvajes.

D.

4 comentarios:

Indigente Iletrado dijo...

Oh.

Nunca lo despedimos como merece.

Una noche hablando de él sería más memorable para él que los honores civiles en su país.

Yo lo sé.

Darina Silverstone dijo...

Indigente:

Tienes razón. Nunca lo hicimos.

D.

Juntacadaveres dijo...

Pues no conozco la película, pero que buen gusto debe tener ese caballero y su esposa que te la regalaron. Me gustaría conocerlo... jejeje...

Ya en serio, ojalá luego me puedas prestar la película para quemarla je!

Nos vemos pronto.
Un abrazo de parte de nosotros.

Darina Silverstone dijo...

Señor Junta Cadáveres:

En efecto, mis amigos tienen un excelente gusto y lo que más me llama la atención es su forma de elegir a sus amistades... ¡Tienen entre ellas a gente tan simpática, culta, modesta...!

Y claro, luego te paso la película.

Un saludo.

D.