Es contar lo que alivia

06 noviembre, 2007
Ayer, cuando estaba en medio de una de esas crisis que me programo de vez en cuando para estallar y borrarme la sonrisa, con el objeto de ser mucho más humana... Tuve la suerte de platicar con una de mis amigas psicólogas, quien comenzó a utilizar la técnica mayeutica para hacer que confesara lo que ya he racionalizado hasta el cansancio...

A pesar de ello, noté que el platicarlo me relajaba y me hacía sentir bien. Casi tanto como el cassette de cantos religiosos y me arruya saber que si dejo que el señor me envuelva en su espíritu de amor, abundante vida nueva me dará...

Le decía a Martha que en alguna parte leí sobre el poder curativo del contar las cosas, sea a un amigo, al párroco de confianza o al terapeuta en turno...

Me he sentido muy descansada de saber que me escuchan; una amiga, una presencia en el cielo, un ojo espectante...

D.

7 comentarios:

Natalia M dijo...

Qué extraño, mientras cargaba tu blog estaba pensando en el poder de la catarsis, es increíble, yo también, después de haber posteado lo que puse ayer me siento más tranquila...

Un abrazo May, aquí andamos!

Irais dijo...

Que suerte es contar con alguien que escuche!

Indigente Iletrado dijo...

Como tú dijiste la otra noche: antes los charlatanes se vestían de sotana, ahora tienen cédula profesional y un cómodo sillón.

Igual funcionan.

Darina Silverstone dijo...

Nata:

¡Claro, no hay nada como una buena catarsis! Bueno, estas son publicas...

Irais:

Si, hay que sentirse afortunado.

Indigente: Yo no mencioné la palabra charlatanes. Pero si recuerdo haber hecho un símil, claro, lo plagié de algun otro sitio...

D.

Mar dijo...

Así es! ése es el poderosísimo poder (ja) de la catarsis.

QUe no se te borre la sonrisa!

De todas formas, yo aquí sigo.

Darina Silverstone dijo...

Hola Mar:

Yo también sigo aquí, por si alguna vez se te ofrece contarme.

D.

Pequeña Saltamontes dijo...

Sí, siempre se siente bien.