Darina con alas

1984 - Un mundo feliz - Fahrenheit 451

09 agosto, 2008
Desde que leí 1984 pensé que los periodistas eran esos escritores de mentiras, que, un día escribían que estabamos en guerra contra Europa y al día siguiente contra Australia...

Cuando leí "Un mundo feliz", no pude sino imaginar que bailaba envuelta en una nube rojiza de soma, recordando mi frasco amado...

Concordé con el principio de esa novela, respecto a que la familia era el origen de todos los traumas.

Concordé en que la vida, cuando citas a Shakespeare, se vuelve más trágica.

A pesar de que me gustaba el departamento de 1984, me di cuenta de que el mundo era más fácil cuando simplemente te apegabas a las reglas, hacías las cosas de siempre, a las horas de siempre y evitabas las visitas al cuarto 101.

Fahrenheit 451... por otro lado... siempre me identifiqué con la vecina... aunque la idea de tener paredes de televisor no me sonaba tan mal.

Después de todo, no hay pesadilla que no tenga destellos de luz.

D.

5 comentarios:

Mar dijo...

Ash. No puedo comentar porque no sé de los títulos de los extremos. Nomás sobre el del centro, que fue el que leí y del cual haces sólo una referencia.

...La que por cierto, no recuerdo. Jajá.

Pequeña Saltamontes dijo...

Creo que al Salvaje lo deformaron por completo. Su personaje se salió de lo trazado en el principio y lo que pudo ser un choque interesante entre dos mundos se convirtió en una caricatura grotesca... no sé, no me gustó el final que él tuvo.

Ultimamente, con todo este relajo de la reforma energética, que si se privatiza Pemex o no, etc., veía en las noticias como otros asuntos menos relevantes invanden los espacios, con el fin de distraernos y que no nos demos cuenta de lo que pasó hasta que ya nos dieron el golpe. Sí... muy a la 1984. Y me da miedo.

Tal vez no sonara tan mal tener paredes de televisor... pero volverlas "familia" no es algo que me gustaría para el futuro. No sé, será porque vi muy recientemente Wall E y me espanté de pensar que la raza humana termine así, incapaz siquiera de levantarse de su asiento. Pero bueno... lo hicieron, al final.

Así que algo coincido contigo en tu última frase.

Indigente Iletrado dijo...

Recuerda esa línea en Fahrenheit.

La única razón por la que siguen memorizando libros, viviendo en las afueras, escondiéndose pacientemente es porque tienen fe en que la especie humana recapacitará en algún momento.

Hay que esperar sentado. Pero hay que aprovechar el tiempo haciendo bombas caseras.

Por si las moscas.

Mar dijo...

Saca tu plumón rojo y ponte a tachonear.
Ya te voy a enviar la justificación de mi tesis pa' que me digas que soy una inepta redactando y, entonces me devuelvas una justificación congruente y rimbombantemente redactada.

¿Síiiiiiiiiiiii?

Darina Silverstone dijo...

Mar:

No te preocupes por no comentar en esta entrada, amenazo con poner muchas más.

Pequeño Saltamontes:

El final de Un mundo feliz me ha dejado muy mal sabor de boca... El de 1984, me pareció mucho mejor...

Indigente:

Como dice Roberto Carlos... yo tengo fe.

Mar:

Ya sabes que puedes contar conmigo, no hasta uno, ni hasta dos, ni hasta tres...

Sino contar conmigo.

D.