Eran turbios tus ojos
como el agua de la boca del río,
era un delta tu cuerpo
y el mar era confidente y testigo.
Yo quería beber agua dulce,
fue salado finalmente el llanto,
mi boca fue tu afluente
y de ti mi voz se fue colmando.
Era turbia la espera,
lento fue recorrido,
se fundieron las aguas,
sumergí allí tus cartas.
La tinta se fue al mar
el papel se hundió en el río
el mar se tiñó de azul
mi cuerpo se murió de frío.
D.
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