Darina con alas

El secreto de la última luna: unicornios y princesas

01 septiembre, 2010
Este fin de semana vi muchas películas, pero este es miércoles de pelis palomeras, así que quiero contarles de "El secreto de la última luna".

La historia comienza cuando Maria Merryweather, la protagonista, queda huérfana y es enviada a vivir con su tío; un despectivo y gruñón Lord que vive en la campiña, en un valle que tiene un misterioso secreto.

A pesar de que María quedó desprotegida y sin bienes, debido a las finanzas desordenadas de su padre, tiene como legado un libro en donde se cuenta la historia de la trágica maldición que pesa sobre el valle de Moonacre: la división y rivalidad de las dos familias data de 4999 lunas atrás, cuando la hija de los "De Noire" fue premiada por su bondad con unas perlas mágicas, que causaron la rivalidad entre la familia Merryweather y los De Noire.

María descubre que ella es la elegida para llevar la paz a las dos familias y sus espíritus guardianes, un unicornio y un león negro le ayudarán a conseguir la paz de las dos familias (y desfacer un par de entuertos en el camino).

Esta película fue dirigida por Gabor Csupo,  que adaptó “El Mundo Mágico de Terabithia”, por lo que tiene todos los méritos de una película de fantasía...

Algo que llama poderosamente la atención de la cinta es la elección de los vestuarios, que se mueve en tres ámbitos: vestuario medieval, de los De Noire, vestuario Victoriano, de los Merryweather y la extraña indumentaria de Bobby De Noire, que parece un tributo a "Naranja mecánica", tanto por los Bombines como por el maquillaje.

Muy palomera y apta para toda la familia, además de ser una de esas películas "con moraleja", que tanto molestan a cierto publico (aunque a mi me gusten las películas con unicornios, que puedo decir... soy demasiado Lisa Simpson).

D.

3 comentarios:

matias dijo...

que lindo me dieron ganas de ver la peli, espero que la pueda encontrar.

muy lindo blog, me encanta como esta armado.

Juan dijo...

qué demonios viste????

Darina Silverstone dijo...

Matías:

Quizá lo pinté mejor de lo que era, porque andaba de ánimo simplista.

Juan:

Un cuento de hadas, Juan.

D.