Darina con alas

Un disparo de la nada - Presunto culpable

06 marzo, 2011
Nota aclaratoria: Aún no veo "Presunto culpable", pero he estado leyendo muchas opiniones al respecto; me parecen indignantes las circunstancias que pueden llevarte a la prisión o a un veredicto de culpabilidad en este país, donde los caminos de la "justicia" son muy misteriosos.

En eso pensaba cuando, por puro azar, me tocó leer "Un disparo de la nada", de la escritora norteamericana Patricia Highsmith. No pude sino hilar a esta lectura la siguiente reflexión, que no tiene que ver con la película, sino con los hechos narrados en este otro cuento. 

"Un disparo de la nada" cuenta la historia de un estudiante de pintura de Estados Unidos que llega a un pueblo de México y observa un asesinato.

Pronto, el joven turista se ve encarcelado, bajo sospecha de ser el autor de dicho crimen, además de estar aislado y con sus rudimentos de español intenta defenderse en un sistema judicial donde poco hay por hacer: la impotencia es la principal pared.

Debo confesar, como en la vez pasada que reseñé Pájaros a punto de volar, el estilo de Patricia Highsmith no me atrapa... pero hay algo de fascinante en la forma en que narra. 

Me imagino a Patricia mordiendo la goma de su lápiz, obsesivamente, en un hotel de México, incapaz de procesar el caos a su alrededor.

Los cuentos de la Highsmith que transcurren en pueblos mexicanos están llenos de borrachos sucios, con mugre en las uñas y miradas torvas: no puede soslayar el asco que le inspira este pueblo, lleno de contradicciones evidentes para cualquier expectador externo, mucho más para ella, dedicada a la disección fría y casi anormal de la naturaleza humana. 

En los cuentos donde habla de México se nota claramente la crítica a todos los vicios de la cultura y un reproche explicito y amargo.

Todo eso fluyó a sus cuentos, donde el choque cultural salta con esquirlas cortantes que la vuelven dolorosamente exacta en sus juicios.

Claro contraste de sus historias de EU, donde el orden lleva a sus personajes a la histeria y la casi locura...

Pero en México, dónde la moneda de cambio es lo ilógico, el personaje hecho a la usanza de un estereotipo es llevado a sus límites, hasta donde la cuerda llega, para ser una marioneta del destino incierto.

¿Qué nos hace inocentes o culpables? Simple apreciación, juicio de valor de la sociedad que nos juzga; en este país un asesinato podría quedar impune, pero lo que recibe castigo es la rebeldía, la diferencia, la falta de acatamiento de lo que todos damos por convención.

Aún no termino el libro de Patricia Highsmith, pero este cuento lo deben leer, es muy recomendable. 

D.

2 comentarios:

Yareli dijo...

Quizá deba leer este cuento, pero no veo la relación con presunto culpable realmente...para mí, así como la mayor parte de la economía y empresas, es una forma disitnta de ganarse unas monedas.

Tenemos a una "vistima" que se amapara tras la cortina de la exhibición, pero una empresa, cinépolis, que tiene derecos de producción y proyección. Es muy facil... no me convence. Resultaría más interesante que el cine resaltara por sus meritos más que por sus chismes y sus desnudos... o porque nadie más le haga la competencia. Pero a últimas fechas no he visto nada de eso, una pena.

Darina Silverstone dijo...

Yare:

Si te das cuenta no hablé del asunto de la "Presunta censura" (porque en realidad no me queda del todo claro el asunto), sino de la temática del documental: la justicia en México es más que cuestionable.

El paralelismo lo establezco desde el punto de vista de que pueden tenerte preso sin tener argumentos para ello, por lo que el cuento me lo recordó.

Se extraña una buena pelí, me encantaría ir contigo a verla.

Abrazo!

D.