Darina con alas

Asuntos pantanosos

24 abril, 2007
Pensaba escribir sobre el aborto, ahora que se despenalizó en la Asamblea de Representantes del DF... pero mi mamá me bajó de la nube, pues me recordó que el PAN aún puede interponer el recurso de la anticonstitucionalidad de la ley, alegando que en nuestra Carta Magna se protegen los derechos de existencia de todos los seres humanos.

Así que tenemos debate sobre el aborto para rato... Mientras tanto les contaré de otro tema que despertó polémica hace dos años y del que me acordé por dos motivos: el artículo de Gerardo Galarza que leí hoy y el debate del canal 40: el uso de la palabra "nigger" en la obra Huckleberry Finn de Mark Twain.

Todo empezó con el artículo de Gerardo Galarza que trata del caso de Memín Pinguín, mejor conocido como Memín Pingüin, por alguna deformación de la lengua los mexicanos pensamos que era mejor cambiarle el nombre original y quitarle lo pingo para hacerlo sólo pingüinil... es decir, negro como su suerte.

Aunque no le fue tan mal. Después de todo fue homenajeado con ser puesto en una estampilla homenaje que muchos pensadores, literatos, héroes de la patria y demás próceres. Sin embargo el lío fue que esta bien intencionada caricatura fue desacreditada por ser "ofensiva" para los negros...
Pero es que la verdad son quisquillosos. Ayer me dio mucha risa que pretendieran sacar los libros de Huckleberry Finn de Mark Twain de los planes de estudio por considerarlo un libro racista, siendo que es sólo un reflejo de como se comportaba la sociedad en los años en que la esclavitud aún no era abolida.
Al parecer a la sociedad estadounidense le parece que Twain debió preveer las condiciones sociales, morales, éticas y culturales que imperarían 200 años después en su país de orígen.
También les parece que la sociedad mexicana debe de olvidar a los comics de Memín Pingüin, La negrita cucurumbe, el negrito sandía y demás... por ser figuras estereotipadas de la personalidad de los negros.
Lo cierto es que creo que en la mayoría de los mexicanos no hay dolo al decirle a alguien "negro" o "negrito", al contrario de lo que ocurre en Estados Unidos, en donde el termino es abiertamente ofensivo y racista... o lo que sucedió en el último caso del programa "Big Brother" (Gran Hermano) de Gran Bretaña, en donde se armó un lío por los comentarios racistas de una participante anglosajona a una mujer indú, que resultó ganadora tras la debacle sobre el persistente racismo en el Reino Unido.
Estos asuntos tan pantanosos (no por por lo negro, sino por lo dificil) dejan a cualquiera sumido en la reflexión sobre la incapacidad del ser humano para escuchar las ideas del otro y la facilidad con la que pasamos del debate de ideas a la descalificación del contrario...

D.

7 comentarios:

John B dijo...

Uy, es que la doble moral norteamericana es algo muy pero muy severo, un tema que da para mucho...

y eso de prohibir un clásico de la literatura mundial es algo que solo podria pasr en un pais dirigido precisamentepor un iletrado

al rato capote sufrira lo mismo por sangriento, y aunque sea un caso real, por haberlo escrito y escandalizado, o no lo sé, la realidad siempre nos aborda cosas sorprendentes....

Darina Silverstone dijo...

En efecto, Mr. John Bauer...

Ya sabemos algo de dirigentes iletrados, ¿recuerda usted que nuestro ex presidente recomendaba el no leer como la forma de la felicidad?

En fin... dicen que cada pueblo tiene el gobierno que merece.

Yo no lo sé de cierto, pero...

Juan Carlos dijo...

pero que se me hace...jejje

proctorul dijo...

a mí hace tiempo alguien que quiero mucho, cuyo nombre empieza con A y termina con Nel (qué chistoso) me contó lo que le dijo su mamá:

si pasas por un pabellón de locos, ¿te vas a ofender de lo que digan?

Pues no, están locos y tal vez no sepan lo que dicen.

El problema es que todos estamos locos, y no sabemos cuál es el nombre de nuestra locura.

Y pues claro que no leer es un camino de la felicidad.

Yo conozco a muchos lectores aviesos que son tremendamente infelices.

Darina Silverstone dijo...

Dr. Proctor:

De hecho yo le creo al presidente, desde que dejé de leer el periódico soy más feliz.

Esta comprobado que la formula para la felicidad es suficiente ignorancia, suficiente comida y suficiente sexo.

D.

proctorul dijo...

oye, no sé qué pedo, pero cada que dices "sexo" en este blog, me inquieto...

al rato regreso...

Darina Silverstone dijo...

Dr. Proctor...

Le aseguro que en este blog todas las alusiones sexuales no tienen que ver con mi vida sexual, sino con el proposito de tener más publico.

Como la vez que mencioné algo sobre los vellos púbicos, lo cual incrementó mis visitas, sin que tuviera que extenderme sobre ese tema en particular.

D.