Mar de datos

17 mayo, 2007
Hoy es el Día Internacional contra la homofobia, el cumpleaños de la cantante Irlandesa Enya y el Día Internacional del Internet.
Aunque el tema de la homofobia me parece interesante y me gusta mucho la música de Enya, he decidido concentrarme en el Día del Internet por el cambio que ha marcado en mi vida el vivir conectada. (¿O quizá lo correcto sea desconectada? Dicen en mi casa que mi autismo ha aumentado)
Bueno, es cierto que desperdicio gran parte de mi tiempo en línea... En lugar de aprender muchos idiomas, conocer las visitas virtuales a museos en lugares que nunca visitaré y sacarle provecho, me dedico a leer los chismes en páginas de periódicos que podría comprar en la esquina y a platicar con gente que vive muy lejos, cuando a veces no me sé el nombre de mis vecinos.
Creo que muchas de las predicciones al respecto de Internet se han cumplido. Tanto los buenos augurios como los malos. Alguna vez, cuando estaba en sexto de primaria presenté una exposición sobre el futuro de la Red de Datos. Corría el año de 1995 y mi maestra me miraba con ojos de estupor, preguntandose... ¿que habrá fumado esta niña?
En ese entonces yo tenía computadora, si... Pero era una 3.86. Además mi impresora era de matriz de puntos y el procesador de textos que usabamos era Chi Writer y para guardar la información en discos de y cinco pulgadas con un cuarto...
Recuerdo que mi primer contacto con Internet no se realizaría hasta tres años después. Acudí con mi amiga Claudia a un ciber - café, en donde en ese entonces si se vendía café...
Desde aquel entonces me fascinó ver ese mundo que giraba en la esquina superior derecha de la pantalla, prometiendo las llaves de todo el orbe...
Mis papás adquirieron el servicio de Internet a través del Modem del teléfono cuando tenía 16 años. Primero me prometí a mi misma que no entraría a los chats, pues advertida estaba de que era peligroso, por la gran cantidae de gente extraña que podía acceder a ellos...
Pero como la llegada del Internet a mi vida coincidió con el Paro de labores de 10 meses en la UNAM me encontraba con demasiado tiempo libre...
Así fue que después de frecuentar muchas salas de chats, muchos foros, muchas páginas de temas varios encontré la "Sala de Escritores" donde pasaban mis mañanas conversando con aquel grupo de personas (y personajes) que hasta ahora bordean mis sueños.
La sala de escritores se fundó como foro en el 2002, pero su mayor actividad se llevaba a cabo en un salón de chat que fue abolido. Después la discusión y el número de integrantes fue en declive.
Casi al mismo tiempo que la Sala de Escritores, un hombre llamado "Carlos Dorado" me mandó una invitación a mi correo para instalar en mi computadora un programa llamado "Messenger", que venía con una prometedora descripción de todas sus bondades... Y allá voy yo, a instalarlo.
¿Que puedo decir del Messenger? Bueno, además de ser adictivo, causa de divorcios y de bodas, debo decir que es útil para recibir música (cuando los espacios de almacenamiento en mi correo era escaso) y archivos de toda clase.
En el Messenger he pasado momentos muy agradables, otros medio dramáticos y trágicos... He dicho cosas que de frente no me hubiera atrevido a decir, me he quedado estupidamente riendome frente a la pantalla.
Como herramienta de investigación el Internet me ha salvado el pellejo un par de veces. También la uso a veces como "caja boba" cuando no quiero hacer nada... Por Internet he difundido muchas cosas que he escrito, incluso cosas que no debería haber difundido...
Quizá la principal apropiación que hice a mi vida a través del Internet es esta, la creación de un diario en línea... Aunque desde niña he escrito diarios el publicarlos en Internet ha sido para mí una experiencia llena de encuentros.
Es curioso que cuando expones lo que realmente estás pensando alguien pueda decirte... "Oye sí! Yo también creo eso!" Y te sientes un poco menos solo en este mar de datos.
D.

6 comentarios:

El David dijo...

Ja, ja.

Maldito Messenger!

Me hiciste recordar aquellos tiempos en los que los chats era el hit del momento; nuestra vida seria un tanto mas aburrida sin el "mar de datos" en el que nos la pasamos nadando (de perrito)

John Bauer dijo...

internet rules

anel dijo...

Ah, el msn… Tan eficiente y tan cruel.

En México, existen poco más de 20 millones de usuarios de Internet, de los cuales únicamente 10 por ciento se encuentra en áreas rurales. De esto me enteré ayer, luego de que se presentó una iniciativa al Senado sobre una reforma fulanita, con el objetivo de establecer como derecho constitucional el acceso y la conectividad a las redes digitales. Chale. “Mar de datos”.

Y hablando del Senado, cuando salí me topé con un grupo de manifestantes, justo a un costado del Palacio de Correos (qué bonitos recuerdos cuando veo este lugar, y otros mejores con Bellas Artes). Cuando publiques un post sobre las marchas, te diré lo que vi (nada nuevo, seguramente)

Abrazo (s)

Natalia dijo...

ohh si de hecho neta ke no sabría ke hacer con una compu sin internet 'y esto pa ke se usa?' jejeje pero si crea dependencia a la comunicacion, como los celulares y el mismo teléfono! pero viva el internet

y di NO a los homofóbicos!

Darina Silverstone dijo...

David:

Si... hace mucho que no ando en un chat. Creo que los blogs son mucho más entretenidos.

Oh, John...

A veces. A veces.

Anel:

Si, yo quiero que me digas lo que viste... pero no he ido a marchas últimamente.

Esperaré.

Nata:

Pues generalmente las computadoras sin internet se usan para cosas muy aburridas... como trabajar.

D.

Indigente Iletrado dijo...

Gracias al internet te conocí. Y sólo por eso merece que le hagan un desfile.