Caminar

08 octubre, 2007
Resulta que después de pasar varios días mordiendome las uñas por un problema de diferencia de firmas en el banco, llegué y me dijeron que no había problema... así que, como siempre que mis problemas auto inventados se evaporan, me fui a caminar para dejar fluir la adrenalina que había dispuesto, preparandome para una batalla que nunca se llevó a cabo.

Caminé por la Calzada Zaragoza, un lugar sucio, turbio, ruidoso, maloliente, lleno de tiendas de tornillos y almacenes de autopartes. En donde quiera surgían ofertas extrañas, como "compramos el kilo de radiografias a $19.00" o también "Se venden extintores"

Caminé y caminé, hasta encontrar una tienda que frecuentaba cuando era más chica, en donde vendían ropa de liquidación... Me sumergí entonces en la ropa y no encontré los vaporosos vestidos de la última vez. Quizá porque se terminó ya la temporada de Primavera - Verano...

Entré a probarme unos pantalones, pero no eran de mi talla... y terminé comprando una blusa con globos aerostáticos...

Luego me trepé al metro, con la vaga esperanza de que una de las estaciones me dejara cerca del trabajo... y si... en efecto. Caminé como un kilometro más y estaba en la oficina.

Aún no me pruebo mi blusa. Pero como no tengo trabajo por ahora... quizá...

Luego les vengo a decir que tal me quedó.

D.

3 comentarios:

Pequeña Saltamontes dijo...

Síiiii... y pon fotos :)

Mar dijo...

Ahhh, yo también me cuento historias de terror de cosas que ni suceden, como cuando sé que un cliente va a regresar porque tal o cual cosa falló, me imagino que me armará un numerito y llamará a la profeco frente a mi nariz, y casi nunca es así.

En fin.

Queremos ver la blusa!

Darina Silverstone dijo...

Jo.

Si, al rato pongo fotos.

Nada más que averigue que angulo es bueno.