Los normales...

11 enero, 2008
El día de ayer, en que Mar celebró un año de escribir en su blog, me di cuenta de que definitivamente celebrar un año de ocio no puede ser algo normal...



Luego me puse a pensar en lo que será normal.



Creo que yo soy anormal, siempre lo he pensado, pero buscando iluminación Zen en mi vida, me encontré una página del calendario que decía;

"¿Quien es una persona normal?

  • Es un sujeto maduro que no se encuentra fijado a sus padres y se conduce como una persona desarrollada y tiene unas metas específicas en la vda
  • Acepta los golpes y contratiempos de la vida filosóficamente.
  • Se encuentra demasiado ocupado como para sentirse infeliz.
  • Se prepara para ganarse la vida y trabaja sin quejarse excesivamente.
  • Posee alegría de vivir, se encuentra contento de estar vivo.
  • Puede acompañarse de casi cualquier individuo, tiene una personalodad flexible y se manifiesta humanamente comprensivo.´
  • No actúa por impulsos, ha aprendido a dominar tus emociones, ejercita un juicio sano y es capaz de tomar decisiones inteligentes.
  • No es cínico y no alberga prejuicios neuróticos.
  • Trata de no meter la nariz en asuntos de otras personas.
  • Se manifiesta como una persona con tacto y no argumenta excesivamente; es tolerante y generoso, no es hipersensible y acepta la crítica ajena.
  • Tiene sentido del humor, e irradia un fuerte sentimiento de seguridad en si mismo.
  • Da amor y sabe compartirlo con los otros, tiene fe en la humanidad y la manifiesta en una sana actitud hacia la gente que lo rodea.
  • Conoce lo que ha hecho mal y es capaz de adquirir buen juicio de los errores del pasado.
  • Ha logrado alcanzar un modo de vida que le permite valorar y vivir con placer en vez de penas, ha adqurido la capacidad de mantenerse en paz la capacidad de alegrarse la vida.






Quizá por eso no sea fácil encontrar gente normal...



Habrá que creerle a un poeta que descubrí gracias a mi amigo Tomás:


FELICES LOS NORMALES



Felices los normales, esos seres extraños...

Los que no tuvieron una madre loca,

un padre borracho, un hijo delincuente.

Una casa en ninguna parte,

una enfermedad desconocida.



Los que no han sido calcinados por un amor devorante



Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más.



Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros.



Los satisfechos, los gordos, los lindos.



Los rintintín y sus secuaces;



los que, cómo no, por aquí.



Los que ganan, los que son queridos hasta la empuñadura.



Los flautistas acompañados por ratones.



Los vendedores y sus compradores.



Los caballeros ligeramente sobrehumanos.



Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de relámpagos.



Los delicados, los sensatos, los finos.



Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.



Felices las aves, el estiércol, las piedras.



Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sueños.



Las ilusiones, las sinfonías,

las palabras que nos desbaratany nos construyen,

los más locos que sus madres,

los más borrachosque sus padres

y más delincuentes que sus hijos...



Y más devorados por amores calcinantes:

que les dejen su sitio en el infierno, y basta.


Roberto Fernández Retamar.



Mar... quizá no seamos normales. Quizá no seamos felices. Quizá estemos en el infierno...

Pero después de todo... ¿quién le cree a las páginas de los calendarios?

Quizá lo normal sea ser infeliz, cínico, intolerante, criticón, hipersensible, intolerante, inmaduro, quejumbroso... Enfermo pues...

Gracias por compartir eso en tu blog.

D.

6 comentarios:

Mar dijo...

Vaya.

Pues siempre creí que era normal, hasta ahorita. He comenzado a dudar. Jajá.

Gracias por la entrada. Y por el párrafo final.

Abracitos.

Juan Carlos dijo...

hey, soy normal excepto por lo cínico, jejeje

y que es bebestibles?

muy bonita entrada la de hoy

Darina Silverstone dijo...

Mar:

Ah, me gusta implantar la sombra de la duda en los corazones.

Juan Carlos:

Simpre he pensado que eres anormalmente lindo.

Bebestible es como bebible, pero es una licencia poética.

Gracias por el halago.

D.

John Bauer dijo...

Igual gracias por el halago pero no me la voy a creer, jeje

gracias por contestar la duda

Indigente Iletrado dijo...

Desconfío de aquellos que se pronuncian normales.

No entiendo de eso.

Pequeña Saltamontes dijo...

Yo soy una neurótica.

No soy feliz siendo así.

Creo que debería acudir a un grupo de ayuda.

El punto es que... en efecto. Nadie es 100% "normal".