Darina con alas

Orgía

28 junio, 2008
La segunda acepción de la palabra orgía, en el diccionario de la Real academia de la lengua: satisfacción viciosa de apetitos o pasiones desenfrenadas... se aplica a lo que hice hoy.

Primero, en atención a la atenta invitación que varios de mis amigos me hicieron por correo, acudí con mi familia al Auditorio Nacional, donde había un remate de libros y me di vuelo acabando con lo que restaba de mi quincena. Salí de allí con un libro de Manuel Puig y un tratado sobre la pornografía en estos tiempos desbocados.

Luego, tras un recorrido lento, lento, por reforma, en un autobus que me permitió apreciar la exposición fotográfica de las rejas de Chapultepec, me perdí el desfile de la comunidad lésbico gay transexual y transgenero, pero llegué a tiempo con Yareli para un nuevo decenso a los infiernos de la tortura comercial: visitamos otra librería.

Fui a cambiar el certificado de regalo que me dieron Tomás y Diana en mi cumpleaños.

Salí de allí con "Sputnik, mi amor" y un libro de relatos de Samuel Becket.

Luego, sanamente, me tomé un jugo con Yareli en una cafeteria al aire libre (todo sea para que los fumadores sean reivindicados) donde hablamos y hablamos, hasta el limite de nuestras fuerzas: hasta que los popotes nos separen del fondo del vaso.

No fue suficiente. (Cuando uno se tira a los excesos parece que nada es suficiente)

Yareli todavía me regaló otro libro, de editorial Anagrama, donde se publican algunos de mis autores favoritos...

Aún no comienzo a leer, apenas me estoy reponiendo. Regresé a casa con los bolsillos vacíos (lo último que compré fue una bolsa de papas fritas grasosas y con demasiada salsa).

Y como el tigrecito... me siento un poquito mejor.

D.

4 comentarios:

Mar dijo...

¡Pero cuánta dádiva!

Qué bueno que tus amigos te regalan libros y no chocolates.
¿Qué sería de tu cutis?

Jajá.

Yareli dijo...

Y vamos a ir por más!!!...solod eja que haya dinerito de nuevo, jaja!

Pequeña Saltamontes dijo...

Yo también me lanzo a esas orgías desenfrenadas.

Desde que estaba en la licenciatura, hace más de 5 años, tengo la costumbre de anotar en una libreta todo en lo que gasto. Absolutamente todo.

Porque se me acaba tan pronto el dinero, que al menos quiero saber en qué.

Darina Silverstone dijo...

Mar:

También tengo chocolates desde mi cumple... ya tiene un mes.

Yare: Si... lástima que falta para que tengamos dinerito de nuevo.

Pequeña: Yo también llevo registro detallado de esas cosas...

Siempre es gracioso saber... "¿A poco este mes gasté el 46% de mi dinero en regalos?"

Que vida esta, che...

D.