Darina con alas

Shaun of the Dead: comedia romántica de Zombies

07 junio, 2009
Cuando escuchas de películas de zombies, crees que ya lo has visto todo...

El concepto es el mismo, en esencia. Los muertos vivos que comen personas y a su vez los transforman en muertos vivos... Las hordas de personas medio comidas paseando por las calles en actitud terrorífica, arrastrando sus extremidades y como pedazos de carne putrefacta andante.

Pesé a que los zombies no son mis monstruos favoritos, me senté a ver Shaun of the Dead con la mente abierta, porque ¿Cómo va a saber uno si la siguiente película no se convertirá en una de tus favoritas?

Shaun of the Dead me sorprendió favorablemente, pues rinde tributo a las películas del género y aporta una frescura muy particular, con su peculiar humor negro al estilo inglés.

Esta comedia romantica presenta la vida de Shaun (Simon Pegg) un vendedor de electrodomésticos inglés que tiene problemas con su novia Liz (Jate Ashfield), debido a la intromisión de sus amigos en la relación.

Shaun es, en resumen, un niño grandote que disfruta de ir a tomar cerveza al bar de siempre y jugar videjuegos mientras que Liz considera que debe abrirse a nuevas experiencias, vivir más, ver más...

Total que Liz termina con Shaun, quien preso de la depresión no parece darse cuenta de las cosas que están cambiando en su entorno, cuando una epidemia Zombificadora (cualquier parecido con la contingencia de la influenza no es coincidencia) comienza a atacar Londres.

Así, junto con su amigo Ed (Nick Frost), Shaun se arriesga a dejar su departamento y recorrer Londres para ir a rescatar a su madre, Barbara y a Liz, su reciente Ex novia. El plan es regresar al bar de siempre y esperar a que pase la epidemia zombificadora...

Además de ser muy hilarante, Shaun of the Dead tiene un final inesperado (Cha, cha, chan...) y una banda sonora muy diversa. Se estrenó en Inglaterra en 2004 y ha recibido muy buenas críticas y premios...

En lo personal, creo que esos reconocimientos han sido muy apropiados, porque me hizo reír mucho, incluso desde antes de la aparición de los primeros Zombies, pues desde el principio de la película se hacen parodias sobre como muchas de las actitudes que tenemos en la vida cotidiana nos acercan a esa vida Zombificada; por ejemplo, después de pasar los créditos, pasan un ejercito de adolescentes con audífonos en las orejas, en el más claro ejemplo de muertos ambulantes, con rostros desencajados...

También de camino al trabajo, Shaun viaja con otra "manada" de zombies del autobus, inmersos en preocupaciones zombificantes... Son tantas las actitudes de una ciudad que tienden a despersonalizar las relaciones y embrutecernos como sociedad que el verlo reflejado en una película así, te hace reír diez segundos y pensar diez minutos.

Vean Shaun of the Dead, en cuanto tengan oportunidad, creo que al igual que yo, no se arrepentirán.

D.

0 comentarios: