Darina con alas

Cuando me toman desprevenida, digo la verdad...

28 mayo, 2010
Hoy salí tarde del trabajo.

Me saludó el encargado de cuidar los automóviles en un edificio de departamentos cercanos.

- Hola. ¿Cómo te llamas?

Cuando me toman desperevenida, digo la verdad, así que lo dije mi nombre verdadero.

- Oye, quería que supieras que siempre que te veo pasar me da mucha alegría. ¿Tienes novio?

- No- (De nuevo, aplica el título del post)

- ¿Y que vas escuchando?

No supe decir que clase de música es Nena Daconte, así que mejor le presté un auricular.

- Que música tan triste, ¿por qué te gusta?

- ¡Es muy buena!

- ¿Te han hecho daño?

- No.

- ¿Hasta donde vas?

- Por el aeropuerto... (verdad a medias, ya estaba más a la defensiva)

- ¿Te puedo acompañar?

- Claro, a la estación del Metrobus- Sólo era media cuadra.

- Vaya... es que tengo que trabajar, pero ¿mañana vienes?

- No, los sábados no trabajo. (Verdad harto conveniente)

- Bueno, te veré después.

- Sí, seguro.

¿Ven? Cuando me toman desprevenida digo la verdad.

Pero sólo dura un momento.

D.

3 comentarios:

Pequeña Saltamontes dijo...

Jejeje... también me pasa.

Me precio de no saber mentir... pero la verdad es que cuando quiero, miento muy bien.

Pero será nuestro secreto ;)

Juan dijo...

tú y tu pegue aaaah!! jajaja que envidia =P

Darina Silverstone dijo...

Pequeña:

Yo sé guardar secretos. Creo.

Juan:

Cual pegue! Estás muy equivocado.

Un abrazote, Juan.