El deseo es algo curioso.
Fluye, se escapa, salta, brinca...
Se parece al agua, en ocasiones se nos va de las manos, se filtra, salpica...
Me preguntaste...
¿Qué deseo?
Mi deseo se desliza por ti y fluye entre tus dedos. Tiene ganas de salpicar tu boca, de bajar por tu cuerpo.
Recuerdo tu imágen como quien recuerda fragmentos de un sueño.
¿Qué deseo?
Me gustaría comprender más de ti, desentrañarte, incluso, si fuera posible, hacerte sentir placer.
Me pregunto que será más sencillo... Me gustaría emprender el camino de tu boca...
Me preguntas, muy serio:
¿Qué deseo?
La sorpresa de escuchar tu voz ahogada, el sabor de tu semen, la intensidad de tu sudor.
Me preguntas por mi voluntad...
Lo cierto es que mi voluntad es el rendimiento. Rendirme, para entender; rendirme para entrar en ti, rendirme para saberte, conocerte, fundirme.
Deseo perder, para encontrar.
Y si, pienso redimirme.
Me preguntas...
¿Qué deseo?
Te deseo a ti.
D.
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2 comentarios:
y yo te deseo....
¡¡¡¡¡¡¡¡un muy feliz cumpleaños!!!!!!!!!!
jejjeje
Juan:
Ya decía yo que no podía ser taaaan bueno mi regalo.
D.
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