Darina con alas

Breve fábula sobre el miedo

29 julio, 2010
Hoy que he dedicado el jueves para pensar en el miedo, creo que es momento de contar la anécdota que me platicó uno de mis compañeros de trabajo...

"Para comprobar el poder del la mente, se le propuso a un hombre condenado a muerte un experimento.

- Vamos a cortarte una vena, si sobrevives 24 horas, serás libre. Si no, de cualquier manera cumplirás tu condena...

El preso aceptó.

Sin embargo el encargado del experimento vendó los ojos del preso y sólo simuló cortar su vena con un cuchillo de plástico.

El hombre quedó en un cuarto vacío, escuchando el sonido de un suave goteo, con una sonda cercana, para que sintiera una gota de agua escurriendo de su palma.

Antes de que se cumplieran las 24 horas, el hombre había muerto de miedo".

¿Será?

D.

3 comentarios:

Juan José Mérida dijo...

Hay una anécdota más terrible: los condenados a muerte que no conocen el plazo perentorio para la ejecución. Hace poco salió en las noticias el caso de un mexicano que en cuatro ocasiones había caminado al patíbulo y había sido regresado. Cuando lo entrevistaron pedía que sus abogados ya no intentaran salvarlo, quería morir de una vez.

Has leído el cuento "La migala" de Juan José Arreola, es fabuloso,está-de-miedo.

Darina Silverstone dijo...

Juan José:

No he leído el cuento, o por lo menos no lo recuerdo por el titulo. Pero lo buscaré, muchas gracias por la recomendación!

D.

Pequeña Saltamontes dijo...

Puedes leer "La migala" aquí. Por cierto, la migala es una de las arañas más venenosas del mundo :P

Respecto a tu escrito, estoy convencida de lo fuerte que es la mente.

Hay que ver lo fácil que es convencerse a una misma, por ejemplo, de que es tonta, fea o gorda.

Acá hay una leyenda de un muchacho al que retaron a que se metiera al panteón de noche y clavara una estaca junto a una tumba como prueba. Así lo hizo y cuando se alejaba del lugar sintió que le jalaban la capa y se quedó helado de terror.

A la mañana siguiente lo encontraron muerto, con la capa clavada al suelo con la famosa estaca.

Ve tú a saber qué horrores se imaginó el pobro muchacho u_u