Darina con alas

Pecera

14 julio, 2010
A veces siento que estar sin ti es como haberse convertido en uno de esos peces abisales, que apenas y tienen una pequeña luz enfrente para continuar el camino.

Cada día me siento más plana, más lineal, como si ese encanto volumétrico de la tragedia, el llanto, el dolor, el odio, los celos, el amor, la pasión y todas las cosas que se salen de cause te las hubieras llevado contigo...

Soy uno de esos feos peces que nadie quisiera ver, pero que causan cierto asombro: casi sin ojos, nadando ciego en el fondo de un abismo.

En días mejores me siento como en la vidriera de una tienda donde venden autos, como si todo estuviera vacío y casi escuchara el sonido de mis pasos, resonando. El sitio está vacío y lo único que escucho son las voces de los vendedores como ecos que quedaron en las paredes de vidrio:

- ¿Le gusta? ¿Se lo lleva?

Es una extraña sensación, porque yo no veo nada... ¿Seré yo la langosta del tanque? ¿Seré yo el pez en la pecera? ¿Estoy esperando que alguien me atrape con una red de nylon?

A veces me siento un pez bonito. ¿Que seré yo? ¿Uno de esos peces payaso, que tan de moda se han puesto en las caricaturas? ¿Un agresivo beta que no comparte su reducido espacio? ¿Un pecesito dorado de esos que andan siempre temerosos y en grupo?

Veo hacia afuera de la pecera y sólo encuentro oscuridad.

D.

2 comentarios:

médico del alma dijo...

creo q todos somos peces miss D. la única diferencia es cuánta libertad sentimos dentro de nuestra pecera y d q color está pintado el cristal.

un beso oceánico.

fher dijo...

entonces, en esos momentos, no queda otra que dar el salto y salir de la pecera (como en "Buscando a Nemo").

Besos