Del impulso de escribir

14 abril, 2011
He estado pensando en la profesión de escritor. A veces creo que pienso más en el tema de lo que realmente escribo.

Lo cierto es que pienso en ello...

¿El escritor nace o se hace?

¿Escribimos para alguien, para nadie, para nosotros?

¿Cual es la forma "correcta" de ser escritor? ¿Se puede hablar de la corrección al escribir?

Las editoriales, los distribuidores, las nuevas tecnologís, los bajos niveles de lectura en el país...

Algunos días si me la creo: hay que escribir, pese a todo, pesele a quien le pese, en cualquier lugar,  en las esquinas de los libros, en las servilletas, en el vaho de las ventanas. Hay que escribir como vocación, por latido, sin hablarle a nadie de ello, con la convicción de que hoy pondré 6 mil caracteres y mañana también, que hoy voy a leer 30, mil caracteres y mañana también...

A veces creo que cualquier historia es buena y a veces creo que todos los personajes merecen una voz...

Otras veces me gana la desesperanza y siento que es inútil, que nunca llegaré a los tres mil caracteres, ni podré publicar algo más que una cuartilla de tinta en un periódico que envolverá papayas.

Hay días grises aunque el sol brille allá afuera, donde el demonio de la desesperanza me grita que nadie lee nunca nada, que la soledad que nos abarca es tan enorme que no vale la pena intentar hacer contacto con cualquier otro ser humano, que el silencio es lo único que permanece en el espacio.

Me resulta dificil decidir las respuestas. Hoy no las tengo y sólo tengo el impulso de escribir.

D.

3 comentarios:

Yareli dijo...

Es como preguntarse ¿qué es texto?...hoy habvlaba con el novio filósofo de una amiga respecto a esta cuestión de la escritura y llegamos la conclusión de que el problema siempre radica en el lenguaje. No me alcanza para escribir todo acá.

Pero ánimo.

Juan dijo...

59 seguidores y te lo sigues preguntando???

escribe, siento que es tu destino :D

Darina Silverstone dijo...

Yare:

Me encantaría platicar en persona de ese tema.

Juan:

Gracias por los ánimos.

D.