Un fenómeno que no se ve (o quizá se ve, en otras formas, expresado en sus versiones digitales, pero aún así... ya no es lo mismo) es la emoción de las novelas por entregas, que muchas veces salían publicadas en los periódicos y constituían el deleíte de los lectores, a quienes los enganchaban por semanas enteras con la finalidad de ¿Qu pasaría con..."
En lo particular creo que ese suspenso es asfixiante y no me imagino estar esperando una semana entera para leer el siguiente capítulo, cuando me devoro libros enteros si los encuentro suficientemente cautivantes.
Pero más allá de eso hemos perdido la paciencia: tenemos televisión on demand y casi todo (todo) lo exigimos en satisfacción inmediata de nuestras peticiones y caprichos.
Así que cuando algo en mi vida comienza a amenazar en convertirse en una novela por entregas me quedo mirando la historia ya contanda y comienzo a contemplar la posibilidad de buscarme otros libros.
D.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
La hora del parque
El año pasado me propuse ir diariamente a caminar al parque. Llegaron dos señoritas de la Secretaría de Salud a hacer una toma de signos vit...
Acerca de mí
-
Autopista pingüino (2018) es una película japonesa que cuenta la historia de Aoyama al descubrir un fenómeno muy extraño en su pueblo: la a...
-
Debería de existir una regla de las tres citas Que a la tercera se defina y dejen de jugar al "veremos" O. M. La regla de las tr...
-
Cuando empecé la idea de llevar un blog, con otra dirección, lo llamé "Calle melancolía" y allí sí explicaba la razón del título d...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario