Darina con alas

Ficciones románticas

17 febrero, 2015
Hace poco descubrí que al menos una de mis relaciones "amorosas" era producto de un narcisismo enfermizo por tratar de demostrar algo, por dejar en claro un punto, por enfatizar mi poder de seducción y conquista.

Otra era un deslumbramiento, un velo dorado tendido sobre una estatua fría, que no podía corresponderme.

Tampoco pude escapar de una relación de maltrato y codependencia, que al final terminó en un portazo y lágrimas en la lluvia.

Esto se puede ver con el tiempo, con perspectiva. Mientras estás envuelta en esas relaciones juras que es lo más normal del mundo, que se quieren mucho, que correrán en caballo blanco por el mundo.

¿Cómo no caer encantada por las ficciones románticas?

Como consumidora fiel de los melodramas siempre he pensado que al final el amor triunfa.

¿Pero eso realmente era amor? ¿Dónde torcí mis pasos?

Este 14 de febrero anduve de compras en el centro, vi a muchas parejas pasear con globos y a chicos esperando con flores.

Pero yo tenía misiones por cumplir y al finalizar el día las cumplí (casi) todas. Estuve satisfecha y cansada. Llegué a dormir sin remordimientos ni espejismos.

¿Cómo veré este 14 de febrero en un par de años? A veces también me lo pregunto. Pero luego surge otra tarea por realizar y postergo la revisión para luego.

D.

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