Darina con alas

De monjas y colores

10 julio, 2008
El día de hoy salí del metro y vi pasar un grupo de monjas, todas con sus uniformes de pingüinito...

Luego me quedé mirando los charcos reflejando el cielo nublado, las hojitas de los árboles, los colores de las flores del camino...

Y me pregunté... ¿Si las monjas se casan con dios, por que dios no las deja vestirse con colores más bonitos, si todo lo que ha creado es tan colorido?

Luego pasé por una iglesia, que está justo enfrente de una Boutique y comparé el brillante manto de estrellas de la Virgen de Guadalupe con los vestidos de oropeles...

Y pensé que definitivamente las monjas deberían usar vestidos de colores, para celebrar el milagro de la vida, la plenitud de la existencia, la posibilidad infinita que se difracta en los colores de la obra divina.

D.

9 comentarios:

Ladahir Mebarak Haddad dijo...

“las monjas deberían usar vestidos de colores, para celebrar el milagro de la vida, la plenitud de la existencia, la posibilidad infinita que se difracta en los colores de la obra divina”
¡Ay, Darina! Ahora sí me hiciste reír… hasta parece que buscaste todos los antónimos de lo que es una monja para escribir ese párrafo.
El dios de las monjas es ese de la cruz y me parece tan siniestro como ellas lo son.
No, no, no… mala idea.

Anónimo dijo...

Solo a ti se te ocurre pensar en esas grandiosas pequeñeces que nadie toma en cuenta.

LAGARTO dijo...

DE ACERDO CONTIGO LAS MOJAS DE VERAIN VESTIR DE COLORES, YA MAS CON LA PAREJA KE SE CARGAN ...

Darina Silverstone dijo...

Ladahir:

Mmm... Si, por eso tengo mis serias dudas cuando veo esa imagen de la crucifixión...

Pero en realidad quería darle un enfoque distinto a las cosas.

Anónimo:

No, seguro a mucha gente se le ocurren. Sólo que seguro a muchos les da pena escribirlas.

Lagarto:

Je, je... Vaya, que curioso enfoque Lagarto.

Buen fin de semana para todos.

Colorido.

D.

Mar dijo...

Es cierto.
Si Dios le regaló el arcoíris a Noé luego del diluvio, quiere decir que el arcoíris es una obra divina y que por tanto, las monjas podrían vestirse de esos siete colores para celebrarlo.

Sería muy bonito ver a una monja anaranjada y a otra rosa mexicana. Hasta me brillaron los ojitos de imaginarlo.

Mar dijo...

Rosa mexicano, perdón.

Pequeña Saltamontes dijo...

Pues sí, interesante reflexión.

¿Por qué no han de vestirse de colores?

¿Por qué no has de casarte del color que quieras?

A veces las imposiciones o costumbres parecen absurdas.

Marisol Irais dijo...

Ese es el problema de creer en un Dios aburrido que sólo vive en iglesias. El mio vive en todas partes, y le gustan los colores, el sexo, escucha las oraciones, e inventó el chocolate...¿qué más se puede pedir?

Darina Silverstone dijo...

Mar:

Insisto en que sería bonito.

Pequeña saltamontes:

Ah, por eso no entiendo la religión.

Iraís:

Tienes un gran dios.

D.