Darina con alas

Facebook y los pecados capitales

15 octubre, 2009
Hace poco me uní a la red social Facebook. A pesar de que desde antes conocía el concepto de redes sociales el auge de esta en particular me llamó la atención como fenómeno comunicativo...

Sin embargo, entre las críticas de caracter moral que pueden hacerse a estos programas está que, incluso en mí, he identificado una serie de hábitos perniciosos que son consecuencia de estar metido en el Facebook...

Gula: quizá este sea de los menos obvios de los pecados capitales relacionados con las redes sociales, pero es básico: siempre quieres más. Hay un apetito desmedido por saber más, leer más, picarle más, conocer otras aplicaciones. Es increíble el tiempo que pasa uno buscando "un poco más"... el pecado del exceso desmedido.

Lujuria: entre las fotos sexys que uno puede subir y las que observas de otros (ese vouyerismo gratuito) los deseos de la carne y la inquietud del alma se despiertan. Aunque no siempre se vean recompensadas, porque hay fotos que, por querer parecer sensuales, resultan todo lo contrario y producen risa.

Ira: ya perdí la cuenta de cuantos ataques de celos y momentos terribles me he enterado que han sido provocados por el Facebook. Lo cierto es que son muchos. Eso de saber todo de todos es dañino para la salud mental.

Pereza: no hay trabajo que resista al constante bombardeo del microblogging, ni oficina que no pueda ser afectada con el hecho de que sus empleados pasen más tiempo chismeando que atendiendo a sus deberes.

Envidia: "¿Que quién ya subió las fotos que yo no tengo?", "¡Pero cómo! Si yo empecé a cuidar mi granja antes... ¡Por qué no he podido comprarme un tractor rosa!" Jaja..

Avaricia: al igual que la gula, un pecado de excesiva acumulación e interés por tener más que los otros: busqueda y acumulación de objetos desmedida, a través de la manipulación, los engaños o hasta el robo.

Soberbia: el más serio de los pecados capitales... la convicción de que eso les puede pasar a los demás, pero no a mí. Incluso la idea de que nuestra superioridad moral nos salva de los otros pecados. ¿Pero es así?

D.

5 comentarios:

Pequeña Saltamontes dijo...

¿Se puede tener un tractor rosa en Facebook?

Jajaja... no sé por qué pensé que era un sitio sólo para subir fotos :P

fher dijo...

Dos veces intenté comprender y unirme a facebook, las dos veces fracasé rotundamente y terminé cerrando mi cuenta. Hoy lo agradezco, creo que esa cosa hace mal. Además con mis tres casitas bloggeras ya tengo demasiado, y eso de andar abriendo pinches galletitas de la fortuna no me va para nada, jajaja.
Excelente entrada... imagino que ya la habrás subido a facebook.

Besos

Mar dijo...

Ay, no. Mi superioridad moral es tan alta como un enano de circo.

¿Los celos son pecado también, verdad?

Féisbuc contribuirá a las razones por las que arderé en los infiernos.

Darina Silverstone dijo...

Pequeña Saltamontes:

Se puede!

Fher:

Aún no la subo: estoy viendo como subirla y que aparezcan demonios animados con aplicaciones de Java mientras despliegas cada pecado...

Mar:

Los celos son resultado de la envidia y la ira, por lo que sí...

Probablemente arderemos en el infierno.

D.

John B. dijo...

facebook ruuuuuuuuuuuules,

jeje qué risa lo de la ira