Darina con alas

Consejos para lidiar con la tristeza

04 junio, 2010
La Calle Melancolía, al servicio de la comunidad melancólica del mundo, ofrece esta serie de opciones para combatir la tristeza en grados leves.

La tristeza, nostalgia o melancolía debe ser distinguida de la depresión severa...(si usted necesita algún medicamento, porque ya no consigue pararse de la cama, esto ya no sirve de nada).

Así que si todavía no estás tan clavado, recomiendo:

- Camina. Caminar es un excelente ejercicio, permite que la sangre se oxigene, el aire circule, uno ve muchas cosas mientras camina, los pensamientos fluyen mejor y tienes que parpadear si estás llorando, porque si no pueden atropellarte por caminar con los ojos llenos de lágrimas.

- Pinta o dibuja: la expresión pictórica en general es muy relajante cuando uno está triste. Cualquier técnica que utilices te servirá. Los mejores colores para pintar cuando uno está deprimido son los grises, azules y negros... pero si se te antoja meterle rosas, rojos, amarillos, versosos, es que ya vas camino a la recuperación

- Toca algún instrumento. Cuando yo me deprimo me paso horas tocando el teclado (las escalas y martinillo, que son las únicas que me sé). Tampoco es que aprendas a ser Chopin, sólo que acalles esas voces y risitas crueles. No, tocar la puerta del ex no cuenta.

- Ordena. Ordena, limpia, tira, barre, sacude, clavetea. Todo lo que tenga que ver con crear una atmósfera agradable y transformar tu entorno es bueno. Alguna vez pasé días enteros ordenando la biblioteca de mis padres.

- Crea. Es momento de llevar tus ideas a la realidad. Borda esa carpeta, escribe tu novela, ayuda a armar los dulceros para los quince años de no sé quien. Mientras más ocupadas mantengas tus manos, menos podrás llevartelas a la cabeza.

- Saca a pasear al perro... (Guiño local)

- Toma tu tiempo. Si, a veces no es necesario hacer nada en particular. Muchas veces nuestra familia o amigos insisten en que debemos de dejar de estar tristes. Pero estar triste es algo natural, que ocurre como resultado de una serie de indicadores químicos que cambian en nuestro cuerpo, muchas veces motivados por factores externos... otras veces sin motivo externo aparente.

Así que la mejor manera de dejar de estar triste es seguir viviendo... Porque nada, ni la tristeza, es eterna.

D.