Darina con alas

Felicidad

22 septiembre, 2012
-Hoy en día tenemos más opciones que nunca. Pero, ¿somos realmente felices?

La ponente, una conocida escritora de libros de autoayuda, seguía por el camino de la reflexión sobre la sociedad de consumo en la que vivimos y yo tuve la clara imagen de mi madre frente al estante de shampoo del supermercado.

La crisis provenía del análisis cuidadoso (que mi mamá siempre hace, por cierto) de las etiquetas: rizos suaves, rizos definidos, rizos alborotados, rizos ordenados, lacio perfecto, lacio imperfecto, lacio teñido, teñido alaciado, alaciado caramelizado... y algunas categorías que no parecían tener nada que ver con el cabello, pero allí estaban, creando confusión y caos mental.

Ya no sólo los gramos contenidos. El precio. Sino esas promesas - algunas vacías, otras no tanto - de caléndula, nuez, romero, jojoba, manzanilla, miel, nuez, arándano....

Ese repertorio colorido de envases de colores y formas caprichosas elegidas de manera cuidadosa en panes de opinión, con estudios de mercado y docenas de pruebas de ensayo y error.

Tanto dinero invertido con el  objetivo de que mi madre experimentara una crisis nerviosa. -¿Y si me llevo el Caprice?

¿Estamos más cerca de la felicidad, entonces?

Le iba a contestar a la ponente, pero le di un sorbo a mi taza de café con vainilla y pasé al siguiente tema en la agenda...

D.

2 comentarios:

Alejandra M. Fimbres dijo...

Hace unos días hablaba con unas amigas sobre Gato de breakfast at Tiffany's. Que buena película. No me imagino como estará el libro pero si lo escribió Truman Capote... ¡Ya no puedo esperar!

Alejandra M. Fimbres dijo...

El comentario anterior iba en el post sobre el juego de los nombres (sorry).

Acá te quiero decir: ¡Me encanta como estas escribiendo ahora!

keep going!