Darina con alas

Amistad de juventud, de Alice Munro

03 mayo, 2014
No sé ni quien lo dijo. Quizá J. Quizá R. Lo cierto es que cuando vi, estaba mencionada en una conversación en la que nos invitaban a formar parte de un círculo de lectura.

Sobre los hechos que se vivieron el día en que nos reunimos a la primera sesión del círculo de lectura quizá me extienda en otra ocasión...

Pero en esta entrada sólo voy a contarles de la impresión que me llevé al leer "Amistad de juventud", compendio de cuentos de la escritora Alice Munro, ganadora del premio Nobel de Literatura 2013.

Al llegar a casa de N. en donde se llevó a cabo el círculo de lectura, comenzamos una platica ligera... pero cuando me tocó opinar sobre el libro dije algo así como: "La sensación que me provocan esta serie de cuentos es la de visitar a una tía abuela viejita, que me sienta en una silla incómoda, me regala un pedazo de pan durísimo y empalagoso y me da para que me lleve una blusa estirada y almidonada: un sentimiento de anacronía e incomodidad.

Ya una vez repartido el vino, en medio de la platica y no sé si valiendo o no la pena, quise acotar: "Además, todos los cuentos me hacen deprimirme, porque no importa cuan amable sea mi tía, siempre me queda la impresión de que está bien pinche sola".

Así, en pocas palabras, descalifiqué la obra de quien es considerada la Chejov de nuestra era. "Hay un cierto patetismo en sus relatos que me agrada" mencionó G.

Y sí, los personajes del libro son tristes y complejos. Tienen en común una colección de secretos como los que, imagino, todos guardamos en el ropero con celoso deber: amasijos de celos, envidias, temores, rencores y palabras dichas como pequeñas victorias en el aparente manso río de la rutina: por debajo hay una gran cantidad de limo turbo y cosas no dichas.

La mayor parte de las protagonistas son mujeres: seres complejos con pasiones alborotadas que tienen que peinar sus cabellos y salir prudentemente ataviadas en pueblecillos tranquilos y apacibles. ¿Qué hay en sus mentes? ¿Quién las hace temblar de deseo o de rabia?

Quizá en algún momento de la historia llegué a identificarme más con una u otra de las mujeres. Quizá por eso terminó siendo un libro bastante doloroso de leer.

No sé si me animaría a una segunda vuelta. Lo que sé es que a mi círculo de lectura le gustó... Y posiblemente merece la opinión que ustedes puedan hacerse más allá de mi percepción.

Cuatro estrellitas.

D.

0 comentarios: